lunes, 25 de mayo de 2020

Crisálida

Cientos de vidas antes de mí
han habitado este abismo
Y han descansado sus almas
sobre la tierra yerma
de este infierno

Escucho el lamento
de mil Ariadnas
arrastrado por las olas
Heladas.

He vuelto a donde estaba
de donde soy.
Me llama, con su voz de sirena,
El hambre.

Me convierto en una larva
con aires de grandeza.
Una y otra vez
espero un resultado distinto
para la misma acción.

Lo intento una vez más
Porque ya conozco el camino.

martes, 5 de mayo de 2020

Solo siento
Este frío que traen las casa vacías
He sobrevivido a la edad maldita
Y no por falta de ganas

Por dentro
La madera astillada
Las paredes desconchadas
Un grito perdido entre los múltiples pasillos

Abismos de primavera se abren ante mí
Con su luz y con su vida
Hieren y apuñalan
Invitan a sentir

He sobrevivido

Y me arrepiento


miércoles, 15 de abril de 2020

Tengo
en el pecho,
donde quema,
una ira
una rabia
que a veces duerme
y a veces brama.

Tengo
una grieta
una gruta
con camino solo de ida
hacia la oscuridad más profunda.

La mácula del odio,
del miedo
mancilla este sudario
esta crisálida.

Es una metamorfosis
adulterada
Una fórmula alquímica
fallida.

Ha dado como resultado
alguien que no soy yo
ni la que debía ser.

Soy las dos,
la ira que duerme y que ruge
el pasado y el futuro
el olvido o el rencor.


miércoles, 11 de marzo de 2020

Deuda

Una tristeza que golpea como el agua
fría

Se ha borrado el camino una vez más

La piedra bajo los pies
dibuja la geografía
de una pérdida

De pronto solo hay acantilado
y un mar furioso

Y ni siquiera sé qué le he hecho a la vida
qué le debo

Para haber acabado
con una deuda tan grande

Que tardaré mil años en
Sa ld/n ar

viernes, 6 de marzo de 2020

Una corriente de agua helada

El sol de una tarde de agosto filtrándose por la ventana

Mañanas de domingo

Y noches de verano

El olor del jazmín

El sonido de una tormenta

Los cristales fríos al alba

Luces nocturnas reflejadas en el asfalto mojado


Y, otras veces,

La sal de las lágrimas quemando la piel

Un grito encerrado en el pecho

Premoniciones de muerte

Y silencio sepulcral

Las manos que añoro

La persona que fui

Nostalgia y lástima

El color del mundo bajo las sábanas

Sabor amargo en la garganta


Le busco un sentido a la vida
Y solo encuentro
Pasado, perdido
Y una corriente de agua helada.

miércoles, 8 de enero de 2020

Ellas

Blandiendo
espadas de fuego
veinte valquirias
con un mismo nombre
me llaman al combate.

Son las ruinas de un dogma,
herederas de una religión extinta.

Todas con la misma máscara,
me acogen,
me dan un nombre.

Ya he habitado antes sus muros.

Y me dejan marchar,
con una promesa en los labios.

Vuelvo a su templo,
pero quedan solo escombros

y un ojo gris que me mira
entre las grietas de la madera,

y unas uñas cansadas que arañan
alguna pared lejana.

viernes, 3 de enero de 2020

Amar demasiado la vida.

La estética del mal
era un grito
oscuro y profundo
desde un pecho abierto.

No queda en los pliegues de la existencia
la luz de las tardes de verano
que tanto anhelo.

Ni queda la ignorante certeza
de la bondad, de la belleza.

No queda más que la verdad,
desnuda,
repulsiva y triste.

La realidad del invierno,
el miedo, el fin del cuento.

Amar tanto la vida
que no puedes soportarla
así.