martes, 31 de mayo de 2011

Company




¿Qué es lo mejor que te puede pasar en la vida?

lunes, 30 de mayo de 2011

Rue des cascades

Rabia.
Rabia.
Rabia camuflada. Vestida de encaje. Con bucles perfectos. Y perfecta sonrisa.
Ojos que tratan de contener con tímidos parpadeos las lágrimas de impotencia. Blancos dientes apretadidos. Para contener la rabia. Y no vomitar como en un estado etílico toda la rabia que te pesa; desde las rodillas hasta ese punto en el que la mandíbula se hace cuello.
Rabia. De estar sola.
De ser la última.
De perder incluso cuando hace años que dejaste de jugar.

Rabia por los cuatro costados.
Rompiendo los remiendos.
Rabia que crece hasta justo por debajo de las cejas cuando mientes. Y siempre andas diciendo que está bien, para alimentar tu rabia.
Rabia. Es mi palabra favorita.
Que es que da hasta rabia decirla. Escupirla.
Porque la palabra en sí evoca el sentimiento.
La impotencia, la resignación, la rabia. Ahogándose.

Tan en el fondo de la garganta, que parece mentira que te creas lo que digo, entre tanto gorgoteo.

sábado, 28 de mayo de 2011

V


"People should not be afraid of their governments.
Governments should be afraid of their people."





domingo, 22 de mayo de 2011

Viaje de Invierno, A.Nothomb



Una soledad personal.
No tanto por las ausencias, como por el sentimiento de resignación;
como quien pierde algo que acaba de (re)encontrar.
Y piensas: "Será el destino".

Una ausencia que se siente como la ropa húmeda tras la tormenta,
cuando sopla el viento.
Y ese miedo que da la soledad,
cuando no sabes si el próximo abrazo podrá curarte,
o quizás ya será demasiado tarde.

jueves, 19 de mayo de 2011

(almas)Gemelas


Hablando de gente que falta, hoy, aquí, en esta cita.
Todo por no hablar (de) los que estamos. Como si el café, y los demás, pudiesen rellenar los huecos que deja el alma, arrancada desde las alas, hasta los tobillos.

Y lo que pasa es que, ochenta centímetros más altos, y muchos años más viejos.
Doblados en edad, en tamaño, y doblados, por la espalda, en historias.
Seguimos siendo como cuando éramos pequeños.

Todo eso de que, si te caes, y tu madre se preocupa, algo desde tu herida hasta la arena, decía que tenía que doler; y tenías que llorar.
Habremos sido alumnos díscolos, e hijos malcarados. Pero, como niños diligentes, nadie nos gana.

Que nadie quiere hablar de cosas que, por doler más desde fuera, nos hagan llorar.

La típica herida que olvidas tener.

La dura convivencia con uno mismo, y las historias de delante del espejo.

Dejo el café, me levanto.
¿La factura? Corre a cuenta de mi reflejo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

El mundo puede salvarse



Si escuchas el grito.
El aleteo.
La arena.
El agua.

Si llegas, aunque sea tarde, a sentir esta luz de primavera.
Esas tardes perezosas.
Ese tiempo pesado y denso.

Si puedes hacer magia.
Entonces el (tu) mundo puede salvarse.

martes, 10 de mayo de 2011

Make me strong


Hazme fuerte, como la luz del verano. Fuerte que golpea el cuerpo implacable.
Hazme fuerte, como las tormentas de Mayo*.
Como las palabras que vibraban, antaño.


Fuerte.
Porque siento la piel tan blanca, tan blanda, y débil, y frágil.
Siento que se me escapan entre los dedos algo más que las arenas del tiempo.
Sueños, recuerdos, promesas... Y por eso me agarro con tanta desesperación al ahora.
Y araño las baldosas. Las amarillas.
Que ha desaparecido la persona que siempre quise ser.
Y no sé si es que me la he comido,
o murió hace un par de primaveras.



*Así, con Mayúsculas, de tan grandes y fuertes que son.