jueves, 15 de diciembre de 2011



Tardes oscuras
de invierno,
donde se disipen las nubes de
entre las sábanas.

Sentir que ya no (te) echan de menos.

Y que el frío
escarche el pensamiento.

Que parece que todos sienten,
pero nadie tiene
tu necesidad.

Vuelve la palabra
"necesidades especiales".

Vuelves a ser
la que ve las luces de navidad,
cuando empieza a
amanecer Abril.

Cansada de luchar contra titanes evanescentes,
para que, al leer el cuento del revés,
resulte que eran sólo estrellas fugaces,
que nunca devolvían la mirada.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Como las calles llenas de luces en invierno.
Así te siento.
Como los hogares que se ven tras las ventanas
altas.

Es el tren,
que ya nos conocemos.
El mismo tren en el que amanece entre una nube,
y anochece entre ciudad y ciudad.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

De pura rabia.

Ganas de llorar.

y hundido

Este año
el invierno
ha tocado
por dentro

jueves, 24 de noviembre de 2011

¿A quién?

Te pudres, en tu jaula.
Con vistas al paraíso.
Con humo tras las pestañas.

Vete a dormir, antes de que sea demasiado tarde.
Parpadean con suavidad las luces.
Abres la boca,
como para decir algo.

Resuena tu silencio entre las paredes.
¿A quién?

Vete a dormir,
antes de que te falte el aliento,
y mires hacia todos los lados,
y abras la boca, para no decir nada

¿A quién?

domingo, 20 de noviembre de 2011

Rápidamente, se va


No vas a tener tiempo en tu vida para todo lo que quieres hacer.
Y tu vida no será la canción que soñarás libro tras libro,
cuento tras cuento.


Y las luces de los países del norte, tan cálidas entre un viento tan duro, te inundarán el corazón como un fantasma, para siempre.
Igual que el mar te dejará la huella de sus susurro impresa en el corazón, volviendo el anhelo hacia sus aguas.

Vivo mi vida mirando mi reflejo en los oscuros cristales de un tren.

Porque a veces, de pronto, como si lo trajese el viento, viene la visión del mago.
Y el frío adormece la punta de los dedos.
Y vuelve al corazón el recuerdo de la luz. Y quizás todo sea posible.

Pero es la visión del mago, de otoño e invierno.
Y rápidamente queda sepultada bajo los charcos del deshielo.

Son los padres

Últimamente sueño mucho, demasiado.
Tengo vidas paralelas, y trabajos pendientes.

Tengo el profundo miedo de quedarme vacía.
El profundo miedo a perder el juego.

Esta es la noche de tumbarse en la cama
y echarse a dormir.

Porque en el fondo sabemos.
Que yo no escribiré un libro,
ni viviré nunca en Japón.
Que estoy segura de que Islandia es un cuento,
son los padres.

Siempre,
son los padres.