Hay formas y formas de acabar una noche.
Acabarla solo siempre es triste, volver a casa, comer algo y acostarte.
El tiempo que tardas en sentirte solo, bajo las mantas.
Hay noches que parecen haber sido así toda la vida,
como si fuese el orden natural de las cosas.
Hay formas y formas de acabar una noche.
Siendo emperador romano, teniendo siempre en la nuca el aliento de la muerte:
memento mori.
Siendo arrastrado por la marea,
siendo secuestrado por un loco,
durmiendo unas pocas horas, sintiéndote triste y solo.
Hay formas y formas de acabar una noche.
Pero, disfrutándola o no,
la noche se acaba.
Vuelve a amanecer y las sombras de lo familiar desvelan rostros nuevos,
desconocidos.
Hay tanto trabajo por hacer...
Tenemos solo veinte años,
(¡coño!)
deberíamos hacer tanto...
viajar tan lejos...
Hay formas y formas de vivir una vida,
pero, disfrutándola o no,
la vida se acaba.
jueves, 7 de marzo de 2013
miércoles, 6 de marzo de 2013
D(r)econstrucción culinaria
"Ha sido una puta casualidad, o eso te dices para poder seguir adelante.
Que la chica número veintitrés de la que te "enamoras" este mes -y estamos a ocho de marzo- tenga esa fila de lunares en la espalda, igual que los que tenía ella -por todo el cuerpo-, ha sido una puta casualidad.
Lo mismo que con los ojos de la chica nº6, el perfume de la nº12, la forma de recogerse el pelo de la 17...
Que todas tuviesen partes robadas de ella es una cuestión casual. No es como si estuvieses intentando tenerla de nuevo metiendo la polla dentro de cada mujer que tenga un resquicio de su esencia.
Asúmelo, tío, no lo estás superando."
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More than Fairy Tales
días de marzo
Despiertas un martes cualquiera a las puertas de la primavera. Es de día, y es martes, pero eso es todo lo que sabes del espacio y el tiempo que te rodea.
Tienes el frío de bajo sábanas que solo puede tenerse en marzo. Es un frío de transición, de falta de ama/or.
Te sientes sola en medio de ninguna parte. En medio de un cielo blanco y gris, de una lluvia cálida y de un viento que eriza la piel y provoca un escalofrío (uno solo).
Sientes la ausencia de un miembro fantasma, quizás un corazón de más... una mente de menos.
Y no te queda valor, y no sabes qué camino de tu vida tomar...
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De cuando la libélula observa su rostro en las aguas
martes, 5 de marzo de 2013
Spring cleaning
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De cuando la libélula observa su rostro en las aguas
domingo, 3 de marzo de 2013
Día de sol
Domingos luminosos en los que te sientes lejos,
sola.
Este sol que tantísimas veces ha entrado por estos mismos cristales,
en tiempos en los que estaban los que se fueron.
Poner música que llene toda la casa,
e invoque a los espíritus
que vengan a bailar.
Domingos en los que necesitas una declaración de amor.
Ser hermosa,
mudar de piel.
Hoy dormirás sola,
lejos de todo.
Ni triste ni feliz, todavía te estás rompiendo
o arreglando,
aún no lo sabes.
Dame un motivo para quedarme
Dame un motivo para irme
que me queman las distancias
y quizás también los espacios
mientras me convierto en cenizas
ojalá fuese ave fénix.
Este sol
es el mismo que hace años (que parecen cientos)
y ya nos conocemos.
Este sol
entierra el corazón en luz.
Es una pausa entre el invierno.
La esperanza de que quizás sigamos vivos.
Siempre he creído en el sacrificio
humano.
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De cuando la libélula observa su rostro en las aguas
sábado, 2 de marzo de 2013
El mundo se mueve
El mundo se mueve,
contigo (si le acompañas), o sin ti.
Y no duele tanto que pase, quedarse sola,
como sentir que no fuiste lo suficientemente especial para pararlo.
Y no lo eres.
Que es tu padre quien te ama por encima de todas las cosas
y nadie podrá suplirlo, por mucha tierra que eches sobre el asunto,
la tumba no es el vacío,
la tumba es el cuerpo que (no) lo ocupa.
Y ahora solo quieres que te adopten,
que te amen,
que te hagan un pedestal
sobre el que puedas subirte cuando tengas ganas de llorar,
para ver el mundo girar, a tu alrededor
y poder así tocarlo todo.
Pero un sábado de marzo el mundo se mueve,
sin ti.
Y lo seguirá haciendo para siempre
dejándote atrás si no haces el esfuerzo;
si no muerdes, gritas y pateas,
si no sacrificas horas de sueño, comidas y orgullo.
Arrástrate, besa sus pies, reza a un dios en el que no crees.
Pero el mundo seguirá girando,
y las personas a las que no tuviste la fuerza suficiente de mantener a tu lado
se irán.
Y quizás te recuerden en días de octubre,
quizás no se acuerden de tu nombre
o de tu voz (porque esas cosas se olvidan).
Quizás ni siquiera se acuerden de tu cara, pero vendrá a su mente esa imagen
tenue, triste,
de aquella persona a la que el mundo atropelló
y se quedó estancada,
perdida,
entre los lazos de la vida,
queriendo atrapar a otros que la salvasen de sí misma.
Y el mundo seguirá girando,
y tú seguirás perdiendo, cada día, en cada partida.
Porque sabes que existe la luz antes de ti,
y cuando tu no estés
seguirá existiendo.
"...que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí,
y que no me dejó más
que el remordimiento
de haber visto nacer la luz
sobre mi soledad.
E iré a descansar, con la cabeza entre dos palabras,
en el valle de los avasallados."
contigo (si le acompañas), o sin ti.
Y no duele tanto que pase, quedarse sola,
como sentir que no fuiste lo suficientemente especial para pararlo.
Y no lo eres.
Que es tu padre quien te ama por encima de todas las cosas
y nadie podrá suplirlo, por mucha tierra que eches sobre el asunto,
la tumba no es el vacío,
la tumba es el cuerpo que (no) lo ocupa.
Y ahora solo quieres que te adopten,
que te amen,
que te hagan un pedestal
sobre el que puedas subirte cuando tengas ganas de llorar,
para ver el mundo girar, a tu alrededor
y poder así tocarlo todo.
Pero un sábado de marzo el mundo se mueve,
sin ti.
Y lo seguirá haciendo para siempre
dejándote atrás si no haces el esfuerzo;
si no muerdes, gritas y pateas,
si no sacrificas horas de sueño, comidas y orgullo.
Arrástrate, besa sus pies, reza a un dios en el que no crees.
Pero el mundo seguirá girando,
y las personas a las que no tuviste la fuerza suficiente de mantener a tu lado
se irán.
Y quizás te recuerden en días de octubre,
quizás no se acuerden de tu nombre
o de tu voz (porque esas cosas se olvidan).
Quizás ni siquiera se acuerden de tu cara, pero vendrá a su mente esa imagen
tenue, triste,
de aquella persona a la que el mundo atropelló
y se quedó estancada,
perdida,
entre los lazos de la vida,
queriendo atrapar a otros que la salvasen de sí misma.
Y el mundo seguirá girando,
y tú seguirás perdiendo, cada día, en cada partida.
Porque sabes que existe la luz antes de ti,
y cuando tu no estés
seguirá existiendo.
"...que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí,
y que no me dejó más
que el remordimiento
de haber visto nacer la luz
sobre mi soledad.
E iré a descansar, con la cabeza entre dos palabras,
en el valle de los avasallados."
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De cuando la libélula observa su rostro en las aguas
viernes, 1 de marzo de 2013
Oz (Viento de primavera)
A veces siento que lo estoy haciendo mal,
que desando el camino hacia ninguna parte,
que esta piedra dorada no son las baldosas amarillas.
Y luego, de pronto, después de un cielo blanco y triste,
en días como hoy
me doy cuenta de que todo daba igual,
que realmente no es a casa a donde quiero regresar
solo perseguir esa luz,
era gloria,
esa sensación
Que hace que se te erice la piel
y se te encoja el alma en el pecho
y sonrías, y piensas que ya podrías morir
que tu misión está cumplida.
Porque quizás no era el camino correcto lo que nos hacía dioses,
quizás fuese solo el camino,
la piedra,
el sol,
el viento.
Y seremos felices solo dentro de nuestra risa,
de nuestras manos.
Deberíamos amarnos más
el uno al otro,
el uno al uno,
el otro al otro.
Y nunca, nunca, jamás,
dormir solos.
que desando el camino hacia ninguna parte,
que esta piedra dorada no son las baldosas amarillas.
Y luego, de pronto, después de un cielo blanco y triste,
en días como hoy
me doy cuenta de que todo daba igual,
que realmente no es a casa a donde quiero regresar
solo perseguir esa luz,
era gloria,
esa sensación
Que hace que se te erice la piel
y se te encoja el alma en el pecho
y sonrías, y piensas que ya podrías morir
que tu misión está cumplida.
Porque quizás no era el camino correcto lo que nos hacía dioses,
quizás fuese solo el camino,
la piedra,
el sol,
el viento.
Y seremos felices solo dentro de nuestra risa,
de nuestras manos.
Deberíamos amarnos más
el uno al otro,
el uno al uno,
el otro al otro.
Y nunca, nunca, jamás,
dormir solos.
Y ser una amapola,
por eso del rojo y de morir tan fácilmente.
Sentid lo que siento yo
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