¿Sabes de lo que hablo cuando te digo que no nieva,
que son cenizas?
Es la lluvia de las llamas, los charcos grises.
Sabes de lo que hablo.
El invierno es mentira, sólo están quemando los restos del verano.
miércoles, 30 de enero de 2013
domingo, 13 de enero de 2013
Otros lados
Sueñas, y te das cuenta de que crecer es saber que el amor no volverá a tomar la forma de antaño.
Porque la tú de entonces ya no está,
que solo se presenta en sueños,
enamorada hasta los huesos.
Para recordarte según las ideas platónicas,
donde existes, hasta que dejas de hacerlo.
Quizás al valle de los avasallados se entre por la puerta del sueño.
Y quizás deba ser así, para poder seguir viviendo, sabiendo que no nos perdemos nuestra vida.
Que esas tonterías que pensamos, son tonterías aquí;
y realidades en otros lados.
Porque la tú de entonces ya no está,
que solo se presenta en sueños,
enamorada hasta los huesos.
Para recordarte según las ideas platónicas,
donde existes, hasta que dejas de hacerlo.
Quizás al valle de los avasallados se entre por la puerta del sueño.
Y quizás deba ser así, para poder seguir viviendo, sabiendo que no nos perdemos nuestra vida.
Que esas tonterías que pensamos, son tonterías aquí;
y realidades en otros lados.
lunes, 7 de enero de 2013
Es ida
Le tomo el pulso y está muy débil.
Tiembla como lo hacen los copos den nieve al caer,
cuando son escasos, y el viento indeciso
los arrastra para que no toquen el suelo.
Entonces,
ella es el viento,
y el asfalto cálido;
que no es que esté caliente,
es la odiosa comparación del hielo del cielo.
Tiembla, porque es viento y tierra.
Se está deshaciendo.
Por eso le tomo el pulso y está muy débil,
porque sus latidos se escapan,
se hacen viento.
Como los pájaros aquellos,
tan pequeños,
que volaban agitando sus alitas.
Ellos también parecía que temblaban,
también querían dejar de ser tierra
para hacerse aire
y poder mover la nieve a su antojo.
Tiembla como lo hacen los copos den nieve al caer,
cuando son escasos, y el viento indeciso
los arrastra para que no toquen el suelo.
Entonces,
ella es el viento,
y el asfalto cálido;
que no es que esté caliente,
es la odiosa comparación del hielo del cielo.
Tiembla, porque es viento y tierra.
Se está deshaciendo.
Por eso le tomo el pulso y está muy débil,
porque sus latidos se escapan,
se hacen viento.
Como los pájaros aquellos,
tan pequeños,
que volaban agitando sus alitas.
Ellos también parecía que temblaban,
también querían dejar de ser tierra
para hacerse aire
y poder mover la nieve a su antojo.
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sábado, 5 de enero de 2013
Inefable
Son los gritos bajo la tierra,
son los arañazos de las entrañas;
de dentro a fuera.
Es la mente que vuela alto,
tan alto que se aleja del cuerpo,
que nadie alcanza el pensamiento.
Es el sueño colectivo
que nunca haremos realidad
Que estamos muy despiertos,
muy vivos.
Somos los esclavos condenados.
son los arañazos de las entrañas;
de dentro a fuera.
Es la mente que vuela alto,
tan alto que se aleja del cuerpo,
que nadie alcanza el pensamiento.
Es el sueño colectivo
que nunca haremos realidad
Que estamos muy despiertos,
muy vivos.
Somos los esclavos condenados.
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De cuando la libélula observa su rostro en las aguas
martes, 18 de diciembre de 2012
No queda otoño
Ya no nos acordamos de cuando se enamoraban de nosotros por la calle
Porque éramos jóvenes
Y entonces la luz brillaba con más fuerza
Teníamos el corazón lleno de mentiras
que nos calentaban la cama y las mejillas.
Pero ahora se ha apagado
la chispa de la magia en la que creíamos,
aunque sigamos creyendo.
Es ella la que duda de nuestra existencia.
Y es que ya nadie se enamora de nosotros
en una esquina,
en un semáforo.
Ojos abiertos y darte la vuelta a mirar.
Tengo miedo de ser una cáscara vacía
Porque ya los otoños pasan desapercibidos para mí.
Porque nadie lo sabe
pero hemos dejado de ser seres sobrenaturales
y hemos perdido las alas
y apagado nuestro fuego
Y ahora somos simples mortales
con el recuerdo del alma
y un amor neoplatónico.
Porque éramos jóvenes
Y entonces la luz brillaba con más fuerza
Teníamos el corazón lleno de mentiras
que nos calentaban la cama y las mejillas.
Pero ahora se ha apagado
la chispa de la magia en la que creíamos,
aunque sigamos creyendo.
Es ella la que duda de nuestra existencia.
Y es que ya nadie se enamora de nosotros
en una esquina,
en un semáforo.
Ojos abiertos y darte la vuelta a mirar.
Tengo miedo de ser una cáscara vacía
Porque ya los otoños pasan desapercibidos para mí.
Porque nadie lo sabe
pero hemos dejado de ser seres sobrenaturales
y hemos perdido las alas
y apagado nuestro fuego
Y ahora somos simples mortales
con el recuerdo del alma
y un amor neoplatónico.
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De cuando la libélula observa su rostro en las aguas,
WindGuardian
lunes, 26 de noviembre de 2012
El agua
Frío por la espalda,
hasta la cara.
Como si fuese de cristal
el aire que respiras.
Como si nunca hubiese habido alguien ahí.
Hace ya tantos años,
que quién sabe si hubo verano antes.
Te duele la cabeza,
quieres meterte en la cama.
Adiós, Ophelia, adiós.
hasta la cara.
Como si fuese de cristal
el aire que respiras.
Como si nunca hubiese habido alguien ahí.
Hace ya tantos años,
que quién sabe si hubo verano antes.
Te duele la cabeza,
quieres meterte en la cama.
Adiós, Ophelia, adiós.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Hallelujah
(creo, espero)
Quizás te estés rompiendo de nuevo, por eso de que es Octubre,
con la lluvia en el pelo,
y la cara mojada,
y el frío en la cama...
Sientes que has perdido,
quieres tu rescate.
Mi dragón, ese que no está.
No te bastan las palabras, siempre han sido pretextos.
Quizás te estés rompiendo de nuevo, por eso de que es Octubre,
con la lluvia en el pelo,
y la cara mojada,
y el frío en la cama...
Sientes que has perdido,
quieres tu rescate.
Mi dragón, ese que no está.
No te bastan las palabras, siempre han sido pretextos.
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De cuando la libélula observa su rostro en las aguas
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