sábado, 6 de septiembre de 2008

jugando...

Mentiras.
Todo dando vueltas en torno a calles de cartón piedra y escenarios preparados.
Todos bailando al compás del juego de unos. Y de otros.
Y todo mentiras. Un lío de hilos entre marionetas y titiriteros.
Entre la realidad y la ficción.
Cuando la carne muerde la carne y se juntan dos realidades inversamente proporcionales.
Es el sexo de los juegos.
Mentiras.
O verdades. Antes de ser descubiertas.

Siempre en la cuerda. El momento justo.
Pero una vez descubierto el truco, la magia se desvanece en el aire.
Y ya, no hay dragones revoloteando en torno a las altas torres. Porque a partir de ahora descontaré dieciocho segundos del reloj. Para ver cómo todo llega tarde.






"Sacando orgullo, dignidad, o yo-qué-sé-que de donde sea..."

viernes, 5 de septiembre de 2008

Hecha un lio

El olor a tabaco mordiendo la piel.
Manos contra manos, dedos peleándose por ocupar los huecos entre unos-y-otros.
Humo revoloteando en torno a las pestañas, y la luz cortando la intimidad.
Calor, demasiado calor. 
Recuerdos y promesas que se atesoran. Pero sólo guarda uno.
Criando polillas que deshilachan lo tejido.
Es la maldición del olvido. Que suena como un corazón.
Pum pum, pum pum.
Preguntas que se desvanecen, filtrándose bajo las puertas.
Un sofá cansado de respirar bajo tu peso. Y el mío.
Cuerpo gastado y gastándose. Poco a poco.
Un ocho señalando el infinito de lo bueno. De lo malo
Y el día extinguiéndose, bajo nuestros susurros, y los silencios entre beso y beso.
Nadando contra el polvo y la oscuridad.
Luchando por cada costa que aún no he conquistado. 
Dejando atrás la tierra prometida -la vieja-. 
Porque lo nuevo siempre brilla más. Siempre.
Como las manzanas. Como los ojos. Como las lunas.

Hecha un lío. O dos.

···


Conclusión del día: Todos los tíos son unos capullos.
Anotación: Todas las tías buscan un capullo en su vida.

-Yo soy la chica perfecta.
- Fíjate si es perfecta que tiene fallos y todo.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Un poco de YO, para NO variar


Que yo siempre lo llevo todo del revés. Son los efectos secundarios de no-saber hacer el pino, ni montar en bicicleta, ni saltar a la comba.
Que yo sueño y luego arrastro mi teoría quimérica a la práctica, para demostrarme que el estado más profundo del sueño es el único que te roba tiempo.
Que yo ahorro mucho dinero en pinturas, que la vida es en escala de grises para disimular las ojeras.
Que no me gusta el fútbol, ni el baloncesto, ni las carreras. Y que si veo rugby fue sólo por los ingleses.
Que muerdo cuando es luna llena -y cuando no-. Que a veces no callo, y a veces me faltan palabras. 
Que cuando quiero no puedo, pero si no quiero es obligación.
Que todas las leyes de la física, y todas las normas y protocolos se aplican para el resto. Y nunca para mí.
Que puedo llorar sin motivos, pero necesito cien segundos para sonreír. Y todo se debe a que no tengo valor. Y prefiero resignarme a morir. Y prefiero romper muchas de las promesas que hice, en silencio, para poder prometer -de nuevo- que yo no rompo promesas.
Que soy buena... o mala, según me de. Y me cuesta dar. 
Que no veo más allá de mis narices, y mis narices quedan a un palmo del suelo siempre.
Porque, como era de esperar, tampoco sé andar -correctamente-.
Demasiadas cosas que pesan, que rompen, que cortan...

Demasiadas cosas... demasiadas.
Al final... al final echo de menos, lloro y pataleo.
Pero no lucho, no arriesgo, eso no, nunca.

Que el que dijo: el que no arriesga, no gana, es porque no pensó en todo lo que tenía por perder.

Y cuando yo tiro los dados, siempre salen unos.


* * *

"Calla"
...
Y se hizo más silencio del que era necesario.

A la mierda, si alguien quiere algo, ya sabe dónde encontrarme.

From Oz to Wonderland

De esos días en los que uno podría dormir durante años, con tal de no tener que enfrentar a la vida, cara a cara.
De esas tardes en las que se calla demasiado. Y las palabras se extienden por el cuerpo, como un cáncer que se instala en cada músculo sano.
Se extiende ante mí un mundo que no conozco, que me asusta, y me pregunto cómo estará la otra yo que se cambió conmigo en el espejo. Como Dorothy en su país de las maravillas y Alicia en Oz.
Intentando arrancarle los zapatos rojos a la reina de corazones, para volver a cansas, mientras Alicia viola cerraduras y quebranta puertas para descubrir que su reina ahora es mago y que la rosa de los vientos en realidad es un mapa de brujas.
Teniendo piedad con los corazones, amistad con los tréboles y odio con los rombos. 
De ésos días que culminan con una noche amarga, en la que el reloj de la liebre le indica a Dorothy que se le agota el tiempo, que pierde oportunidades y, que en el país de las maravillas, lucha por una causa perdida. Porque donde no hay, no hay.
Y de qué le sirve a Alicia en Oz inventar las palabras más bellas si no hay gato Cheesire al que engatusar?
Al final todo se resume en un dar, y prometer, con los ojos llenos de lágrimas, que está bien; que no importa si no recibimos.
Pintar las rosas de rojo. Para ocultar que ocultan el níveo blanco. Para ocultar.


FROM OZ TO WONDERLAND


- Es terrorífico, sabes que puedo hundirte con una palabra. Y que necesito cien para mantenerte a flote...

- Porque cuando pienso, lo hago en las cosas que tú tanto evitas pensar.

***

- Acaso sabes algo sobre los sentimientos de una baldosa?
- Pues ahora que lo mencionas no, siempre las piso sin preguntar.

Aburrimiento burgués. Esperando un día bueno.


miércoles, 3 de septiembre de 2008

Anorexia afectiva

Cuánto puede estirarse un camino. Cuánto prolongarse un amanecer -otro-. 
Tanto como se hacen de rogar los inviernos, cuando hace calor. Tanto como tardan en florecer los árboles del cerezo, aunque sea ya pasada la primavera. Tanto, tantísimo. Como me costaba respirar. Y me cuesta aún hoy.
Como disimulo mal, a propósito.
Como hundo los pies en los errores y chapoteo, en la lluvia.
Cuánto se recuerda, cuántas palabras. Cuando no hay ganas. Ni de llorar, ni de amar, ni de nada. Cuando se estima el precio justo de un latido, y se desorbitan los precios de cada gesto y mirada.
Como se valora un corazón, y se miden los susurros con cuentagotas.
Cuando se comienza a pesar y a medir, sospechando la anorexia afectiva, como sospecha una madre, en silencio; porque hay cosas que no se pueden decir.
Así miro mi reflejo en el espejo. Con los ojos entrecerrados, midiendo cada kilo de más o menos, sopesando cada beso y abrazo. Y vomitando sentimientos, de atiborrarme cada noche.
Anorexia afectiva. 
Por miedo a engordar. Por miedo a pesar más. 
Por miedo al afecto en sí. Y tanta repulsión al mismo como ansias de poseerlo, quizá por eso mismo. Con esa sensación de miedo y tristeza cuando se sucumbe a la tentación, y los dedos de la verdad rebuscan en mi garganta para dar con el exceso cometido y arrancarlo del estómago. Vomitando mariposas que se instalaron a revolotear. Vomitando una mirada, unas manos. Vomitando lo dulce que destila una sonrisa. 
Para no engordar.
Y los análisis no dejan duda. Anorexia afectiva.
Tanto se anhela como se aborrece.
Tanto se desea como miedo produce.
Creando la anorexia afectiva que adelgaza el corazón, que demacra el alma y oxida los músculos que hacen sonreír. 
La anorexia afectiva.
Sin medicina probada. Sin posible curación descubierta. Porque a nadie le interesa encontrar la cura. Porque los investigadores nada tienen que decir al respecto. 
Y ésta es una de esas cosas que mamá se calla. Y los amigos saben, pero sólo lo dicen medio en broma, omitiendo la otra verdad, demasiado dura. Y la gente lo ve, a veces. Esa chica está demasiado delgada. Pero a su alrededor hay afecto... será que no come. Será una nueva moda, una dieta especial. Será la eterna espera. Y es que para una anorexica-afectiva no es que falte el alimento, es que cuesta digerirlo. Y la comida que aún podemos tragar, engorda demasiado. No es fácil sobrevivir. No es fácil no comer, o beber de alguien y llorar por las noches, flagelándonos por nuestros pecados. 

Son las nuevas enfermedades. De las que nadie habla, pero muchos bromean.
Es la anorexia afectiva. 

*  *  *


A veces no hay a dónde ir.

- Y a deshora, sale un sol alumbrando una esquina, y alegrándome el día.
- Enséñame más. 
- No, de momento, recuerda esta lección hasta el fin de tus días. 
...
Yo no regresaré más.


Y para esto has venido? Para hacerme sentir el hambre? Para eso, podías haberte ahorrado el viaje.

martes, 2 de septiembre de 2008

Tanjoubi Omedetou



Hoy, celebramos que, a pesar de sus amenazas, sei no cambió el calendario para adelantar su decimo octavo cumpleaños, de hecho creo que le hubiera gustado mantenerse joven y fresca un año más.
Para desgracia y regodeo de algunos, nadie resultó herido en la semana anterior a esta fecha tan indicada. Domi no ganó sus 20 points, pero por la salvación de su alma decidimos cambiar de víctima sin que nuestros planes de guerra y destrucción resultasen fructuosos.
Con esto, el año se salda de la siguiente forma: no habrá más "give me my twenty points", pero aún puedo hacer algún apaño y matar a determinados individuos en nombre de la cumpleañera... ejem... como... regalo
Por lo demás, la señorita "manzana pocha", viendo ya acercarse la edad de criar niños y canas, aprovechará su juventud emborrachándose y manteniendo relaciones de todo tipo xDDDD
con esto, la segunda mitad de la manzana, la que aún es roja y jugosa -es brooooma, te quiero sei ;)- se despide, sin más motivo que desearle a mi querida un muy muy muy feliz cumpleaños, y mejor celebración del mismo ^^
podría decirte que ya puedes ir a la carcel, o votar, o consumir y comprar alcohol... pero, me limitaré a decir que si me tocas es ilegal :P
ai shiteru ~



**publico por su cumpleaños y no por el del resto de seres que adoro porque hace un año era la única que se movía por aquí, y bajo ese pretexto escribí la primera entrada de felicitación -y la última hasta ahora-. No es que me haya olvidado de los demás, es... por seguir la tradicción ;). pero ya que estoy aprovecho para felicitar al señorito yuu, que cumplió hace demasiado, y al que le prometo una entrada en cuanto se digne a celebrar su cumpleaños. ^^

se despide:
libélula

lunes, 1 de septiembre de 2008

Volver a empezaaar ~



Amigos lectores (los que me queden después de esta...) está aquí de nuevo: LA FOTO QUE JODE.
Así es, esa imagen que durante nueve dichosos meses se clava en nuestra retina... esa imagen acompañada de su diabólica melodía... un año más. LA VUELTA AL COLE.
Y esta vez empieza de una forma nueva para una servidora... cambio de horarios, cambio de costumbres y casa vacía ^^
También rezo al cielo y a dios gracias que sólo me quedan dos benditos años en los que deberé matarme a estudiar para obtener una media que me servirá para bien poco...
Un año más de madrugar, de sonrisas y magníficos fines de semana.
Y es que lo bueno acaba pronto, pero la dichosa escolarización lleva persiguiéndome toda mi vida.
Así que aquí finalizo esta tortura visual, dejándoos un pequeño presente que os será util a lo largo de todo este arduo año ;)

besos de melocotón ~