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sábado, 1 de agosto de 2009

Tijeras, pelo, pasos, pasado.


Por mucho que me cortase el pelo no conseguía borrar el pasado.
Y no obstante aquello suponía una droga; una nunca salía contenta de la peluquería, siempre quería más y más corto, como si eso pudiese salvarla del abismo, como si aquellos mechones sobre el suelo pudiesen cubrir su pasado, sus pasos, sus pecados.
Cortarse el pelo era como el tiempo: un acto irreversible.
Volvía a crecer, eso decían todos, pero nunca se pisa el mismo suelo como nunca crece el mismo pelo...
Si se cortaba el pelo, dejaba encerrado un tiempo pasado.


jueves, 9 de abril de 2009

Santo


Hay quien olvida el por qué de sí mismo.
Hay quien recuerda los motivos equivocados.
Quien se equivoca olvidando, o recordando.

Hay pan de cada día para todos los cristianos y mendigos.
Para lo pecadores, pero los arrepentidos.

Hay perdón y paraíso para quien tiene el valor de disimular,
y de prometer, cruzando los dedos.

Días de gloria para los alérgicos a la peptina de una manzana,
para los saciados en la última cena.

¿Has olvidado cuándo era el fin del mundo?
¿Lo que era tuyo, y lo que no?
¿Qué vino, qué se fue?

Has vuelto a olvidarte del apocalipsis, un año más.
Arrepiéntete, como un buen ex-pecador, como un rehabilitado más.

¿Has olvidado algo?
Sientes, al salir de casa, esa sensación de dejar algo de vital importancia atrás?


martes, 17 de marzo de 2009

Romeo loves Juliet


Celos.
Uno de los sentimientos más fascinantes del mundo.
Se trata de una muerte y resurrección, un paro cardíaco, una alerta roja, un naufragio en la orilla.
Los celos hacen sentir que se pierden sentimientos; es la alarma que salta ante la amenaza de una pérdida.Consiste en una muerte monotorizada, en un posterios pánico similar al experimentado por Romeo al regresar y encontrar a su hermosa Julieta exánime, postrada y con el aliento arrebatado de los labios. Podemos imaginar la desesperación que atenazó su cuerpo, desde la columna vertebral hasta los dedos de los pies; casi somos capaces de apreciar cómo, durante unos instantes, nuestro héroe deja de respirar, intentando emular la situación de su amada, llamando, de rodillas, a las puertas de cielo para arrastrarla a su brazos de nuevo, al centro de la tierra. Sí, podemos escuchar el eco de su llanto desgarrador, de su grito agónico.
Casi nosotros mismos queremos quitarnos la vida por tal causa ajena.

En eso consiste la experimentación de un sentimiento como los celos: el temor ante la temida muerte de lo amado, la reproducción fugaz de un mundo sin aquello que nos proporciona un dosis, tan constante, tan nimia, de felicidad, que nos proporciona, sin ser conscientes de ello, una perenne sonrisa. Su pérdida supone, por lo tanto, un duro golpe que nos transporte de nuevo a la realidad, sumidos en una nueva verdad reveladora, en un sentimiento elevado a su máxima potencia, en el resurgimiento de un calor que, con el uso y el tiempo, habíamos olvidado poseer, desarrollando inmunidad a él como desarrolla el corazón inmunidad a las partidas.



Nos encontramos, entonces, ante una escena que nos puede llevar, en un acto de demencia, miedo e imprudencia, a quitarnos la vida y perecer junto al lecho de nuestros sentimientos, sin llegar a ver despertar a la bella Julieta de su eterno sueño, y redescubrir lo dulces que eran sus ojos y lo reconfortante que resultaba su sonrisa. O, lo que es peor aún, observar el renacer sintiendo la vida huyendo a borbotones de nuestro cuerpo, por nuestra herida mortal.
Otras veces, en cambio, el breve receso del palpitar del corazón finaliza, dejando el gélido aliento de la parca suspendido en nuestra nuca; y tras la indescriptible alegría de ver levantarse los párpados del ser amado, el color del mundo cambia y olvidamos tantas cosas que incluso nos cuestra recordar cómo se conjuraba y ordenaba cada letra de un "te quiero".
Durante un breve periodo de tiempo volvemos a amar, a sentir y a latir.
Cobra vida la hiedra seca y se elevan las montañas en su rugido.

Y, después, descubrimos, en la calma, cuánto añorábamos la tempestad.

Hay quien ama por celos, hay quien muere y quien mata. Y, al final, ¿qué son los celos sino la máxima expresión de un sentimiento surgido de la fuerza ante la derrota definitiva?

"...His lips caress your skin...
it's more than I can stand."

martes, 24 de febrero de 2009

World words


Palabras.
Palabras deliberadas, enrevesadas, envenenadas, de doble filo, hirientes y mágicas. Prohibidas, correctas, desmedidas, mesuradas, contadas, dichas, pensadas, prometidas.
Palabras.
Palabras públicas, y privadas. Palabras crueles, despiadadas y de amor.

Ése amor que hace que midamos las palabras, desmidiendo los abrazos y besos, acomodando los banquetes al diario, vomitando de excesos y mendigando regalos.
Palabras que comparamos, que asociamos y que condenamos.
Palabras.

Sobre todo palabras que espero. Palabras que lucen otras, siempre otrAs, en sus hermosos cabellos, en sus preciosos vestidos.

Envidia de palabras, envidia de que te digan, de no poder decir.
Palabras para ti, palabras de ti.

Y todo se resume a que a veces queremos lucir en lugar de joyas, palabras; entonces es más importante tu palabra pública, y poder decir que las hay en privado.


- Sabes cuando desearías restringir cada palabra, y decretar mercantilismo proteccionista para tenr el monopolio de cada verso, deseo de felicidad y "te quiero" que llega a tus oidos?
- Creo que deberías de dejar de estudiar historia...
- No estudiaría si no tuviera que hacer como que no veo.




.Y aunque en el cielo hoy no hay estrellas...

Tic... tac.

miércoles, 28 de enero de 2009

e n t r a i l s *

Entrañas.
Siempre me ha gustado esa palabra.
Fruto de mis entrañas, las entrañas de la tierra, entrañable, me recorre las entrañas, entrañas del pensamiento, helar las entrañas, vísceras, visceral...
Profundo, sustancial, tangible, cálido.
Vientre.
Nacimiento, luz, calor, sol, tarde, besos y tormentas de verano.

Como cantan las mariposas y galopan las nubes.
Desde las entrañas de la tierra, al pensamiento, saliendo la voz de las entrañas.
Un grito al cielo, y comienza la primavera, y su calor, que tanta falta me hace.


"Llegó el verano y asoló la primavera,
y el sol asfixia en tu jardín"

jueves, 8 de enero de 2009

Ellos mienten, ellas también

El entrenamiento en el amar.



Entrando en la edad adulta, en la etapa de experimentar mutuamente, machos y hembras se relacionan dejando de lado las practicas teóricas de la aplicación de la pareja que se realizan en la tierna infancia.
Es entonces cuando ambos sexos se disciernen y comienzan a atraerse de nuevo.

Ellos y ellas van adquiriendo experiencia a medida que yacen con diferentes individuos, no obstante llega un punto en el que podemos observar un curioso comportamiento por ambas partes afectadas.

Se resume a estos:
En una relación por defecto, sin que la hembra sea necesariamente mejor que las anteriores o futuras, el macho idealiza a su pareja elevándola al grado de diosa creadora y musa, ofreciéndole todo el amor que pueda caber en su pecho y jurándole su vida y su alma por la eternidad.
Sellado el pacto, cuando la relación se rompe (porque siempre se rompe), él, sin alma, sin nombre, sin amor y sin vida, vaga hasta que esta lo suficientemente lejos para fingir tener amor, alma y vida que dar, o permanece rondando el pie del pedestal de su amada hasta que se consume o alguien lo arranca del lugar.

Esa actitud ilógica e irracional se traduce en: MENTIRA. Pero, para quién? En mi humilde opinión, el engaño es más para el propio enamorado que para la mujer de su vida, quien desde lo alto del pedestal puede decidir arrebatarle la sonrisa o devolvérsela.
Y, sin embargo, a pesar de ser todo una falsedad, un error, tal vez en una muestra de aprendizaje, el macho no vuelve a ama a una hembra de esa forma jamás, sólo por si acaso.

Ellas, por su parte, actúan de manera similar, pero de forma más moderada y creyendo amar como la primera vez a cada uno de sus compañeros.
Mienten más, hacen menos daño. Podríamos deducir así que la mentira o el autoengaño es inversamente proporcional al sufrimiento. No lo sé.

Cada uno ama como quiere o bienamente puede. Quizá una vez, quizá ninguna y cuente cien.
Quién-sabe.

*Limpiando el vómito de una musa alcohólica*

martes, 11 de noviembre de 2008

So far


Es por lo que a veces me pesan las noches.
Es por lo que ésta, en concreto, se me hace dura.
Es porque ha flaqueado mi fe y, por unas horas, te he sentido lejos.

Pero es un secreto, y no te diré nada.
Porque es cuestión de fe y, después de tanto, me cuesta creer.



lunes, 3 de noviembre de 2008

Can't stand the light

Verás, cuando empiezo a pensar se derraman las ideas y palabras por la parte superior de mi cabeza, y se inunda la habitación hasta que acabo respirando de mí, y termino asfixiada por todo cuanto me intoxicaba.
Es entonces cuando me enfado. Y empiezan -de nuevo- las ganas de llorar, y las pocas ganas de clasificar estas lágrimas. Es entonces cuando comprendo que cada día se me hace un poquito más difícil vivir conmigo misma y un poquito más fácil el huir.
Y duermo para no tener que ser. Y subo el volumen de las mismas canciones de siempre tan alto que parezca que la música me va a devorar.
Porque entiendo con horror que vuelvo a llegar tarde; cuando todos están ya cansados. Cuando el tiempo de los días soleados ha pasado, y yo me he perdido la sensación de las sábanas secándose al sol.
Porque tú no tienes ni ganas ni fuerza para intentar detener la lluvia; y yo regreso siempre con una pulmonía y sin ninguna mariquita que enseñarte.
Eso es llegar tarde. Llegar cuando hace frío y la enfermedad ha dejado cicatriz.
Es llegar tras haber vivido, y desconfiado.
Y ahora yo no soy nadie para tapar heridas, porque apenas puedo curarme de mi hipocondría.

*Día de esos de bajo-sábanas, con las oreja agachadas, los ojos cerrados, para ver si así dejo de oír, y rezando en silencio para no pensar. No pensar que me declaré atea en un golpe de suerte. No pensar que notengo nada que dar. No pensar que pronto dejaré de disimular, y todos se darán cuenta*


Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"

- Se puede saber qué coño te pasa?
- Nada, es que hace demasiada luz... y entonces te das cuenta de que lloro.

Y los dedos palpan de vez en cuando, para asegurarse de que, en la oscuridad, no hago ese otro tipo de trampas: el de llorar cuando no me ves.

Ojalá pudiese hacer más.

lunes, 27 de octubre de 2008

Meses y meses


De por qué no es Octubre un buen mes.



Es por ese frío que se cuela siempre bajo la ropa, y eriza la piel de los brazos, y muerde la columna bertebral, repitiendo ése escalofrío que nos hace curvarnos hacia atrás mientras entrecerramos los ojos.

Es por esos lunes tan grises.
Por los domingos que comienzan a ser buenos -y eso se cobra caro-.

Es por los planes y las esperas; porque el tiempo pasa más lento.

Por la luz efímera, por la oscuridad reinante.

Es por la perfección del Otoño desparramándose sobre el escritorio.
Y por las velas trémulas en la ventana, cotilleando la vida de una calle húmeda.

Es por cada día que despiertan las sábanas frías sólo-a-medias. Es por ti.
Porque a veces no llegas. Y a veces te has ido.

Es porque a lo bueno una se acostumbra rápido.

Y es que Octubre es mes del paso del frío al calor.
El mes de: "no-sé-si-poner-la-calefacción". El mes tibio.

De sofocos bajo las mantas. De noches gélidas.
De "Pretty Woman" y zumo de pomelo.

Es el mes del saco a punto de reventar. De cambios.
Y de esa luz tan jodidamente bonita. Que, a veces, con sólo verla, te hace llorar.

Es el mes de música en el iPod y amaneceres privados.
De buscarte con una sonrisa.
De encontrarte con dos.

De sentir más que nunca las ausencias.

Es un mes clave.
Es Octubre.

Y aún no sé si bueno o malo.

***

Regla número IV
"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

**

- Eso es trampa.
.
- Eso también es trampa.

Aprendiendo a
jugar sucio.

sábado, 11 de octubre de 2008

tu-can or not tu-can. tu-fly



¿...y si no puedo?

¿y si no puedes...?

V O L A R .




- *Dicen que si no te amas a ti mismo nadie lo hará.
La cuestión es que se hace difícil amar a quien ama lo que tu odias...*
No-sé-si-me-explico.

- Vamos, que me odias.

- No, te temo.

Guri versus Guri. Y Guroi hace de intermediario.

;)

-Necesito un abrazo... o dos-

viernes, 3 de octubre de 2008

Smile... that's the last thing u will do... :)

Veo sus caras, escucho sus voces y no puedo evitar preguntarme... de verdad alguien las soporta? siendo crueles, por qué no? de verdad alguien tolera su presencia? ellas, viéndolas como nuevos caminos a nuevas mamadas que les subirán el status. ellos, viéndolas a ellas como lo que son: como idiotas desgraciadas que hallaron su razón de ser en el arte de la felación y el escote profundo. Y entonces gruñen mis entrañas y se revuelve mi conciencia.
Se soportan ellas a sí mismas?
No lo sé. Supongo que sí. Y por eso no puedo mirarlas sin sentir lástima, resignación, tristeza... y envidia.
Porque... ellas sonríen. Se pudren en sí mismas, a unas velocidades mucho más alarmantes de lo normal... y no son felices; no tienen motivo para serlo. Pero eso ellas no lo saben, y... por eso... sonríen.
Miro mal a la vida, como un hijo que reprocha en silencio a su padre la desigualdad con la que sus hermanos son criados. Pero no digo nada. Si la vida no es capaz de educarnos, y la justicia se lava las manos, al menos tengo fe en que el tiempo y sus estragos lleguen ejerciendo un castigo igual para todos.

*Publicación random*

- Sonríes. Me gusta. Sonreír es como darle dos vueltas y media a la vida...
- Creo que no lo entiendo.
- No... pero sigues sonriendo :)


domingo, 28 de septiembre de 2008

Half-Life

No quiero ser, estar, ni parecer. No quiero ni ver al verbo copulativo. 
Tampoco tengo ganas de volver a mostrar cómo soy. Ni de creer.
Estoy cansada de tener que luchar por cada horizonte, de adiestrar el corazón una y otra vez. 
Y éste no aprende. 
Estoy cansada de las mentiras, de las presiones y de los deberes. 
Estoy cansada de las apariencias, de las formas y de la escasez de mentes. 
Pasamos media vida preparando el terreno para un juego que siempre queda a medias. Pasamos media vida buscando un aliento que luego nunca es el correcto; media vida disculpándonos por cosas que no fueron culpa nuestra. Media vida ignorando nuestros errores -los que sí.que.sí-. Perdemos la mitad de nuestro aliento vital caminando cuesta arriba, subiendo escaleras para llegar y encontrar el tejado vacío; buscando el santo grial y descubrir su falta de contenido; encontrando esquilado al vellocino de oro. 
Gastamos, derrochamos y desgarramos nuestro tiempo, prometiéndonos el futuro y navegando en uno de esos charcos de la calle.
Perdemos la mitad de la vida intentando ser felices. Intentando que, lo que nos sobra, nos haga sonreír.


Y, entonces, la otra mitad de la vida...?
Esa... esa la pasamos durmiendo.

***
- No es que no, no es que si...
- Entonces qué es?
- Estoy pensando.

*...Yo más.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Sweet ~


En el mundo todo gira demasiado rápido, y nos salpicamos del color de los de enfrente y los de atrás, como algunos caramelos; de ésos que tienen millones de rayitas de colores.
Y es que cada persona está salpicada por otra persona que fue salpicada por otras personas que a su vez también se encuentran llenos de salpicaduras del de delante y el de detrás. Y hay demasiados colores como para poder controlar el mundo.
Pero, para describir todo esto, me bastaría un simple: bleh. Sin embargo el odio profundo que siento hacia la humanidad (xD) y más hacia mis lectores, me impulsa a enrollarme, desahogarme y, de paso, joderle unos minutos la existencia a cualquiera que ose meditar sobre estas soberanas chorradas que expongo.

Y... sin más, no me apetece explayarme tratando de decir algo que poseerá más importancia de la que cualquiera vaya a poder comprender; no me apetece ponerme guapa para volver otro domingo, de madrugada, a casa. No me apetece sonreír para que la gente sonría... y un laaaaargo bla. Vamos, en definitiva, que estoy cansada de esforzarme. Y punto. Así que hoy ni figuras retóricas que decoren lo jodida o feliz que me siento (depende del día, y suele ser más jodida que feliz). Ni expresiones bonitas o palabras de amor que nadie va a recoger. Porque obviamente no haré un repertorio de oraciones amorosas ni casaré a guiris en Las Vegas. Así que... eso, hoy toca currarselo al mundo. Y que venga otro a sacarme de casa y remacharme las sonrisas, porque yo ya he dado mi parte. Y este intercambio equivalente parece haberme estafado un poquitín. Sabía yo que no podía ser bueno comprar los planes en Ikea, que ni te vienen montados ni nada, y luego claro, acabas perdiendo una de las patas de "mi proyecto de futuro", "los estudios" tambalean y "los hijos" te salen siempre más caro de lo que ponía en la caja.
Andaré todavía un rato por aquí. Disimulando. Haciendo como que ya me importa una mierda que las leyes de la física me la jueguen.


***

En mitad de la oscuridad parpadeo. Y las pupilas, adormiladas, recorren a tientas la estancia, perfilando los muebles gracias a la luz que se cuela por las ventanas. Ese resplandor amarillento de las farolas de las calles.
Es cálido.
Pero hace frío.


***

-Qué me dices?
-Que sí mujer, que sí. Fue llegar a casa y ver justo como Paco saltaba por la ventana. Horrible, y aquí mismo, no te creas, en el barrio. Qué lástima, con lo felices que parecían...
-Oye, chica, pues no me había enterado de nada. ¿Y cómo así se suicidó?
-Pues nada se ha dicho, pero me da a mí que fue por eso de que siempre huele a lentejas desde el portal. Que ya decía yo, que tanta poca variable no podía ser buena.
-No sé, yo, por si las moscas, esta noche prepararé sardinas.

***
-Dime que no es verdad.
-¿El qué?
-Eso
-¿Qué eso?
-Lo-que-tú-ya-sabes.
-Aaaah... no.

"Cuando se habla de 'lo-que-tú-ya-sabes', se debe empezar por ahí"





.
..

Feliz domingo-asqueroso a todos ^^

jueves, 11 de septiembre de 2008

Trastos viejos

¿Qué me haces si te confieso lo inconfesable?
¿Y qué me das si te ataco por la espalda?
¿Qué si te reprocho incluso el amanecer, echándote en cara que nunca estás, y siempre sobras?
¿Qué me dices si te digo lo prohibido, para bien o para mal?
¿Qué, si me pongo de puntillas para darte un beso que ni siquiera tú sabes si quieres... o no?
¿Qué piensas si anuncio que me marcho, sin un adiós?


Nada. Porque ésa es la respuesta default. La que siempre dice, actúa y piensa. Por ti.
Que te dejaste el manejo automático puesto. Y no pasarías la ITV.
Que se te han oxidado las palabras bonitas y tu corazón comienza a sonar con un feo "tac", de ésos que hacen los cacharros viejos. Y, tras muchas lágrimas, los engranajes ya no son lo que eran, y se estropearon la mitad de las canciones de tu lista de reproducción por amar demasiado rápido. 
¿Qué rimas quedan, que puedan ser dedicadas a otra?¿Qué frases que no hayas dicho y sentido ya? Estás sucio. Estás viejo y comienzas a ser inservible. Ser un adulto es como romper el precinto que nos mantiene en nuestra preciosa caja de regalo, en la que aún nos brillan los ojos con las promesas, en las que aún creemos.
Si ser adulto es ser como tú, me alegro de haber tropezado antes de llegar a la meta.

***

- ¿En qué piensas?
- En nada, estaba masturbándome imaginando que me la casca Madonna.
- ¿Madonna?
- ¿Y es eso lo que te extraña?

Necesito tiempo para estar sola, y así poder invitar a alguien.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Anorexia afectiva

Cuánto puede estirarse un camino. Cuánto prolongarse un amanecer -otro-. 
Tanto como se hacen de rogar los inviernos, cuando hace calor. Tanto como tardan en florecer los árboles del cerezo, aunque sea ya pasada la primavera. Tanto, tantísimo. Como me costaba respirar. Y me cuesta aún hoy.
Como disimulo mal, a propósito.
Como hundo los pies en los errores y chapoteo, en la lluvia.
Cuánto se recuerda, cuántas palabras. Cuando no hay ganas. Ni de llorar, ni de amar, ni de nada. Cuando se estima el precio justo de un latido, y se desorbitan los precios de cada gesto y mirada.
Como se valora un corazón, y se miden los susurros con cuentagotas.
Cuando se comienza a pesar y a medir, sospechando la anorexia afectiva, como sospecha una madre, en silencio; porque hay cosas que no se pueden decir.
Así miro mi reflejo en el espejo. Con los ojos entrecerrados, midiendo cada kilo de más o menos, sopesando cada beso y abrazo. Y vomitando sentimientos, de atiborrarme cada noche.
Anorexia afectiva. 
Por miedo a engordar. Por miedo a pesar más. 
Por miedo al afecto en sí. Y tanta repulsión al mismo como ansias de poseerlo, quizá por eso mismo. Con esa sensación de miedo y tristeza cuando se sucumbe a la tentación, y los dedos de la verdad rebuscan en mi garganta para dar con el exceso cometido y arrancarlo del estómago. Vomitando mariposas que se instalaron a revolotear. Vomitando una mirada, unas manos. Vomitando lo dulce que destila una sonrisa. 
Para no engordar.
Y los análisis no dejan duda. Anorexia afectiva.
Tanto se anhela como se aborrece.
Tanto se desea como miedo produce.
Creando la anorexia afectiva que adelgaza el corazón, que demacra el alma y oxida los músculos que hacen sonreír. 
La anorexia afectiva.
Sin medicina probada. Sin posible curación descubierta. Porque a nadie le interesa encontrar la cura. Porque los investigadores nada tienen que decir al respecto. 
Y ésta es una de esas cosas que mamá se calla. Y los amigos saben, pero sólo lo dicen medio en broma, omitiendo la otra verdad, demasiado dura. Y la gente lo ve, a veces. Esa chica está demasiado delgada. Pero a su alrededor hay afecto... será que no come. Será una nueva moda, una dieta especial. Será la eterna espera. Y es que para una anorexica-afectiva no es que falte el alimento, es que cuesta digerirlo. Y la comida que aún podemos tragar, engorda demasiado. No es fácil sobrevivir. No es fácil no comer, o beber de alguien y llorar por las noches, flagelándonos por nuestros pecados. 

Son las nuevas enfermedades. De las que nadie habla, pero muchos bromean.
Es la anorexia afectiva. 

*  *  *


A veces no hay a dónde ir.

- Y a deshora, sale un sol alumbrando una esquina, y alegrándome el día.
- Enséñame más. 
- No, de momento, recuerda esta lección hasta el fin de tus días. 
...
Yo no regresaré más.


Y para esto has venido? Para hacerme sentir el hambre? Para eso, podías haberte ahorrado el viaje.

martes, 26 de agosto de 2008

Del corazón a la palabra



Es increíble... todo lo que somos capaces de hacer, de recordar, de perdonar.
La fuerza y el poder que obtenemos por una causa, por una persona. Es asombrosa la constancia de la esperanza. Las esperas, las lágrimas. Es sobrehumano.
El ver cómo puede uno sacrificar su tiempo si es por creer que algún día unos brazos lo arroparán. Ver cómo se sonríe cuando no hay ganas, sólo por si esa persona nos dedica una mirada. La asombrosa capacidad de encontrar calor en la oscuridad, a solas, pensando en un nombre. El poder de estar sólo en el mundo cuando la verdad comienza a invadirnos.
Y la constancia con la que seguimos mirando una nuca, cuyos ojos observan otra nuca, que vigila a otra nuca... y todos mirando a quien no es. Y todos susurrando, muy bajito, un: mírame. O dos.
Porque todos hemos visto "La vida es bella". Y, aunque, "si no lo veo, no lo creo", no significa que verlo lo vaya a hacer más creible. Porque por eso se inventó el cine. Y yo he susurrado mucho. Y tu nuca sigue igual que siempre. Y seguirá.
Era el principio de la alquimia. Ésa que siempre prometía, y nunca daba.
"Para obtener algo hay que dar a cambio algo de igual valor".
Pero la alquimia era un arte prohibido. Y perdí todo mi tiempo y lágrimas pesándolos en gramos, para saber cuánta sal lleva un corazón, con cuanta levadura fermentan las caricias, cuantos minutos debe reposar un beso...

Ni príncipes, ni princesas, ni dragones, ni brujas...
estamos tú, yo y una reina de picas sin rey.

Toca mover ficha, pero tú no juegas.




***

- Canta para mí.


"El amor es recordar".
"Ya recuerdo yo por los dos".


Si te buscas, te encontrarás.
Pero debes de querer estar... ése es el secreto de mis mensajes en botellas.


Amo esta foto. Y AMAR es la palabra mágica de esta semana.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Una de Sabios

El sentido de la existencia se sirve al gusto. Con una guarnición de mentiras, recuerdos y promesas e inmaterialidades. Una guarnición de ésas que tan de moda están últimamente.
Y es que el hombre de a pie es ahora un sabio, de esos que hablan de guerras y de hambre, de política y sentimientos como si fueran los temas que le mostrarán al resto del mundo que tú eres diferente. Y no sientes calor cuando una niña con aires de prostituta, de esas que mueren jóvenes y siguen caminando toda la vida, se agacha a recoger algo que, casualmente se ha caído mientras tú pasabas por allí; y su falda, siempre demasiado corta, deja ver más de lo políticamente correcto. Que tú sonríes, pero jamás te ríes, porque el dolor te acompaña, porque, amigo, la vida es dura, y eso, sólo un sabio lo sabe. Uno de ésos que puede encontrar su desgracia debajo de las piedras. Que un sabio sin desgracia es como un hada sin varita.
Diferente. Es eso lo que cuenta.
Fingir un pudor del que carecemos. Negar nuestros errores hasta que olvidemos cómo hablar. Aprender por aprender, amar por amar, sentir por sentir. Porque es lo que toca si queremos ser de esa gente especial que florece en cada esquina, a puñados, sintiéndose únicos. 
Y después no toca ser diferente, toca volar y elevarse sobre todas las demás cabezas diferentes.
Y, entonces, no se folla, se hace el amor. Y a la mujer se la ama, al hombre se le respeta y al hijo se le quiere, se le educa, para que sea diferente, y destaque, como sus progenitores. Para que sea un jodido sabio, ignorante de tanto que creyó saber. Olvidando nuestros orígenes. Olvidando la intuición y los sueños. Olvidando mirar a la luna y rezar a las estrellas fugaces. Porque, señores, hoy en día no hay tiempo para eso.
Y los sabios, son sepultados por cemento. El cemento de las prisas que nos mete la muerte para lograr ser algo antes de que llegue nuestra hora del olvido.




- Pero yo he robado todos los cuentos.
Y esta vez tú no tienes voz... ni voto.

"Una de Sabios, así, con mayúsculas"

martes, 1 de julio de 2008

The perfect Lie


Antes de empezar a leer, asegúrate de que la música está sonando.
Lo hace?
Bien, que todas la enseñanzas deben poseer banda sonora.

Yo era una adolescente perfecta.
Lo soy.
La perfección dentro de la perfección. La farsa que se retroalimenta, el teatro sin telón y actores de papel.
La mentira perfecta.
Sospechas aplacadas. Dictadura del corazón.
Yo he imitado a los maestros que tanto admiraba. A las palabras que se apoyan unas en otras, a la cadena de falsedades, para ser feliz, o para no serlo. Al mundo de los sueños solidificado, pero en dos dimensiones, para que nunca me den la espalda.
No me creía capaz de esto, y aquí estoy, con falsas afirmaciones y miles de pruebas, rompiendo todas las palabras, y mostrando una nueva verdad, una mentira perfecta, que es lo mismo que la última realidad conocida, un nuevo escalón en la evolución de lo abstracto e inexistente, un nuevo extraterrestre conocido, un nuevo espíritu del pasado.
Perfecta, ignorando los grados de imperfección, o exhibiéndolos, como muestra de una modesta perfección.
Que, si queremos ver wonderland al otro lado del espejo, únicamente hace falta concienciarse a base de alcohol, pastillitas de colores y conejos blancos que nos lleven hasta un morfeo que sólo nos ofrezca sueño eterno o desenfrenadas noches de sexo. Y, para que no caigan los faros de espuma de mar y barcos naufragados, basta con decir que así deben ser los faros, y que el faro de mar es el que mejor se apaña con sus clientes, que los cadáveres son necesarios en todas las guerras, y el resto del atrezzo sobra.
Y yo sería la mentira perfecta, si no me hubieran descubierto moviendo mis propios hilos, haciéndome creer que era yo quien me controlaba. Mis ojos se ven a si mismos, mis manos comienzan a temblar. Y surge la sospecha de aquella a quien no puedo silenciar. Como una historia que recuerdo de Poe, que hablaba del latir de un corazón, palpitando en el sentir del asesino, sabiendo su pecado cometido, descubriéndose a sí mismo. Así me mando callar, y grito más alto. Una grieta en la mentira, se resquebraja el cristal.
Se rompe el espejo, siete años más. Mala suerte, no quedan focos que apunten al escenario.
Es la mentira perfecta, perfecta incluso agonizando. Esto es perfección? Lo es. Porque yo digo que lo es.
Deberíamos reinventar el diccionario, y suprimir palabras de significado y origen dudoso como: bien, perfecto, feliz.
Todas ellas positivas, porque, lo malo se siente cerca, y lo bueno siempre es dudoso. Por lo tanto, si nos causa desconfianza, es positivo? Eso, lectores que no habrán llegado tan lejos como para leer esto -y a los que sí lo leen también- juzguenlo ustedes mismos. Cada uno inventa su metro de bien, perfecto, feliz. Ven, escucha mis historias y deléitate con la perfección que ofrezco, llena de remiendos y parches, diciéndote que lo hermoso está roto, que así ha de ser un cuento: que sin brujas y dragones no pueden existir los príncipes que besan princesas. Y que me toca a mí ser bruja, que así lo he decidido, para buscar un dragón en mi mentira perfecta, que incluso descubierta sigue siéndolo.

El mundo está lleno de mentiras perfectas, no os escandalicéis si descubrís alguna, paladead la realidad alternativa a la vieja farsa.



miércoles, 14 de mayo de 2008

Siempre en la memoria: 15

Despidiendo un año... que quizá halla sido el año en el que más he llorado... pero también el año más feliz de mi vida...
es extraño.

Y me da un poco de pena y miedo comenzar un ciclo nuevo, porque este realmente estuvo bien... y porque, si ahora decido avanzar, serán muchos los sueños que dejé atrás... muchos los cuentos para los que no pude inventar un final...

Lo celebraré como a mí me gusta: cambio físico que hable un poco de lo que pasa dentro... corte de pelo... y que vuelva a crecer u.u, permitirme el lujo de soñar con un jack, o un fiyero, o n whëreler... pero no un solommon, porque a él lo creé demasiado parecido a la realidad, y me duele un poco mirarlo..
Y, entonces, me prometeré en domingo que podré seguir adelante, que soy libre y me liberaré... que dejaré de pensar y llorar.
El lunes soñaré con uno de los tres, o los tres que son lo mismo, y entonces mis palabras carecerán de valor...
El martes creeré que puedo lograr algo en esta vida si reúno valor para hablar... el miércoles... ese día pensaré que sigo como el dia anterior, pero con un año más... y eso se supone que se debe notar... así que fingiré que todo va bien, que el frío no me alcanza y trateré de sonreír, hasta que no pueda más.
exactamente igual que con 15 años, pero 366 días más mayor...
y entonces, como siempre, me despido de los 15, que sé que no volverán nunca... y siempre los recordaré.
Me despido y pido que los 16 sean mejores... que se cumplan mis sueños (los que permanezcan con vida). Que continúe esta etapa por mucho tiempo.
Me despido con una sonrisa... del que es el primer mejor año de mi vida...


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y es que aún no se acostumbra una a la "felicidad"

viernes, 9 de mayo de 2008

Drogadiccion


21 gramos.
21 gramos de alegría que se escapan como arena entre las manos.
21 gramos que el tiempo desperdigó y que yo he de ir recolectando, arrancándolos de la gente, de las noches y los días. Mendigando gramos, sonrisa a sonrisa.
21 gramos pesa la felicidad eterna y las noches de muerte.
21 míseros gramos que, así como parecen aplastarnos, vuelan libres dejándonos a solas.
21 gramos, ni más, ni menos. Para todos, buenos o malos, 21 gramos de conciencia que, en un último aliento, se desvanecen, borrando su recuerdo de la faz de la tierra. 21 gramos que, a pesar de, simplemente, desaparecer, estarán presentes en los 21 gramos de alguien que aún conserve recuerdos de quien fuimos, tan grandes, tan lejos, tantos caminos... y todo se hizo, se superó y se construyó con tan sólo 21 gramos...

Una drogadicta que sólo quería sus 21 gramos de felicidad. Sus 21 gramos de conciencia...
Robando y mintiendo, sólo para lograr un gramo más... sólo uno.

Y bien... ¿cuanto pesa tu alma?