domingo, 10 de mayo de 2009

Return to paradise

Apuró el café por el que, más tarde, sentiría remordimientos. 
Tampoco le importaba demasiado, no en esos momentos en los que el culto al domingo era primario. 
Delante de la pantalla del ordenador dejó la mente en blanco y, después, uno a uno, empezó a repasar todos los asuntos de cierta relevancia en su vida; le gustaba hacer eso, poner las cosas en orden. 
Tecleo recordando, esperando. Esperando que echarte de menos me esté matando, porque sino lo estará haciendo el no añorarte. Esperando que en la fecha señalada todo falle... Despidiendo unos años que, para que engañarme, podrían haber sido mejor.

Toca un nuevo mejor ciclo, de ése de medidas y desfases. 
De volver a sentir, porque me pudro y no encuentro príncipes de pelo azul que se marchen a parís y me dejen para mí una habitación llena de vestidos que huelan a él.

1 comentario:

Yuki, Lord Nieve dijo...

los impares... cuentan con la ventaja de que no se pueden dividir entre dos ;)