jueves, 6 de marzo de 2008

yo... conmigo misma


- ¿Cómo pretendes lograr algo por lo que ni siquiera luchas?
- ...
- Nada cae del cielo.
- Digamos que... lucho a mi manera...
- Bonita forma de mentirte.
- Sí.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Reflexiones desde un viejo sillón

Sentada en este viejo sillón, comprendo.
Veo pasar la gente, como viajeros en mitad de una tempestad que llaman a tu puerta pidiendo asilo, comida, consuelo o simplemente alguien con quien sentarse a compartir historias de un pasado un futuro. Hay quien viene y tan rápido como aparece se va, dejándonos sin saber muy bien qué hacer. Hay quien desearíamos que permanecieran más tiempo, deseando de forma egoísta que se prolongue la tormenta para guarecerles bajo nuestro techo... También hay quien, a pesar de salir el sol y amanecer un nuevo día, posponen su viaje únicamente para permanecer un poco más a nuestro lado...
Da igual cuánto se queden, todos dejan una pequeña parte de sí mismos en cada lugar en el que reposan, y a su vez, sin apenas darse cuenta, cogen una parte de cada viajero que encontraron en su camino.
Mis viajeros... hay caminos que se cruzan y se separan, otros que prometen estar siempre unidos... hay caminos con viejos sillones para sentarse a pensar, a esperar o a ver a la gente viajar... Yo, he visto muchos viajeros, y todos ellos dejaron pequeñas sabidurías en mí, pequeños fragmentos de lo que soy, de lo que son... Me enseñaron la música, me enseñaron a luchar, me enseñaron a aprender, me enseñaron a bailar con la lluvia cuando el cielo llora, a ver magia en la oscuridad, me enseñaron a reír y a llorar, a ver, a cerrar los ojos, me enseñaron a cazar estrellas y a gritar... Me ensañaron [enseñan] tanto, que cada día soy un poco más llena de recuerdos y un poco menos vacía...
A pesar de todo, muchos viajeros se van antes incluso de llegar a conocerlos; prometo acordarme de ellos, viajeros que ví, que idealicé, peor aún, viajeros que no llegué a ver... Me gustaría poder conocerlos, o, quizá, que ellos quisieran parar en su camino y sentarse a mi lado, para charlar.
Comprendo la simplicidad de la nieve que vuela con el viento.
Comprendo que somos sólo humanos...
Comprendo que soñar es sólo soñar...
Y, sin embargo, no estoy triste... quizá porque comprendo bajo el amparo de la suave melodía de la lluvia...
Comprendo y acepto [nuca me gustó (ni me gusta) la realidad] "Si amas algo debes dejarlo marchar, si vuelve, es tuyo, si no nunca lo fue" Y suelto mis cadenas, y os dejo marchar si queréis. Seguiré aquí, donde siempre, viajando y aprendiendo... a mi manera. Porque somos normales, los de siempre, con nuestros 15, 16, 17, 18, 19, 20... años, los de siempre. Creyendo desesperanzados... a veces se antoja que el mundo no tiene nada que ofrecernos y otras que se desborda el tiempo entre tanto por ver... Y si nos separamos, sé que al recordar este tiempo, nuestro tiempo, sólo nuestro, se dibujará una sonrisa que cantará en el idioma del pasado lo mucho que fuimos...

"Dormí abrazada a un último recuerdo"

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Quién es señor anónimo?

martes, 4 de marzo de 2008

Dragonfly



Estoy cansada de tantos quizas, de tantas esperanzas, de tantas recreaciones imposibles, de tantas mentiras y promesas rotas, de tantas oraciones no escuchadas, de tantos sin viajes que recordar, cansada de esta cara, de este cuerpo, de esta mente.
De tantas disculpas tan vacías, de tantas sonrisas tan tenues y miradas tan intensas... cansada de mi sombra, de la loca que me sonrie desde el cristal. Cansada de traicionarme siempre, de ser mi mejor confidente y mi peor enemiga... cansada de no saber, de no avanzar, de planear, de no aprender... un poco cansada, un poco con ganas de poder enfadarme y reprochar... un poco feliz, agradeciendo esas pequeñas cosas, al menos los dones que me regalaron, los dones que conoci, que conoceré... un poco soñadora, aún creyendo que tal vez... un poco de todo... un poco de nada... parece una tonteria pero... no lo se, me gustaria llegar a un extremo, acabar el cuento, con su final feliz, o triste... da igual, poder irme a dormir en esta eterna noche, aunque sea con lágrimas, sabiendo que mañana amanecerá...

He escrito hoy un texto que me gusta, pensaba publicarlo esta noche... quiza en otra ocasión... una en la que me encuentre más tranquila, más ausente.

lunes, 3 de marzo de 2008

.~.TARTAdeFRESAS.~.


Aspiro el cálido aroma de la tarta de fresas enfriándose sobre el alféizar de la ventana.
Recojo, uno a uno, los pequeños pedacitos de fruta nadando en ése delicioso líquido que sueltan al partirse por la mitad...
Paso un dedo por la encimera y degusto con lujuria los restos del postre.
Cierro el horno, luego lo limpiaré. Desde dentro tú [tus restos] me miran con esa última cara de horror. Ahora las fresas se confunden contigo... y su jugo con tu sangre...
Aspiro el cálido aroma de la tarta de fresas enfriándose sobre el alféizar de la ventana.

domingo, 2 de marzo de 2008

. . . c o l o r l e s s c i t y . . .


Al abrigo de las vaporosas sábanas de una ciudad, en la que los transeúntes vuelan, llevando consigo mil desgracias, mil sueños y mil amores [que acaba siendo lo mismo].
Camino, y al caminar, veo cómo mis pies no dejan huella alguna en el humeante asfalto. Como si careciera de alma.
La triste y decadente melodía del tráfico, los tacones acelerados y la lluvia cayendo sobre todo, implacable, acompaña al monocorde zumbido de la polilla que vive encerrada en mi cabeza.
Miro la cara de todos cuantos pasan a mi lado, pero no logro reconocer ninguna facción... son como rostros inacabados de un escultor difunto... Luego el cielo, se muestra desde lo alto, durmiendo la siesta se derraman sus lágrimas, quizá por algún mal sueño. Lo envidio.
Y por mucho que salte, nunca será suficiente para llegar hasta él y abrazarlo. Nunca seré gota que ponga fin a su existencia en macabra paz.
Se pierden las miradas y los colores, y una cortina de gris hiela hasta el alma. Se pierden las voces entre las mil luces que nadie ve, nadie siente.
Como un vacío en el cuerpo, rodeado de sombras que no se pueden tocar, que no se pueden alcanzar...
Confusa camino, por las calles más oscuras, a veces me detengo y miro uno de esos escaparates vacíos, que parecen prometer que contendrán alguna genialidad en tiempos mejores.
El viento estropea el peinado que me hice para salir, agita el vestido que escogí para esta ocasión... y es que comencé a arreglarme hace mucho, con un objetivo que ya no recuerdo, quizá estar presentable para alguien... hoy todas esas acciones carecen de sentido y sin embargo se volvieron tan necesarias como respirar... quizá porque dejar de hacerlas sería, en cierto modo, asumir que nunca sucedió aquello que esperaba... que nunca pasará.

Mi tiempo, que si para mí bien son horas, para ti tan sólo segundos...

...como aquel viejo piano que esperó unas manos que hicieran de su voz rota melodía...

melodía de susurros

Los últimos rayos de este decadente día,
la mirada agonizante de un cuenta cuentos sin palabras,
los perennes recuerdos de los difuntos sueños,
las últimas oraciones de un amor vehemente,
las amargas sonrisas del diablo del tiempo,
las frías miradas del dolor de las olas,
el último pensamiento, al vacío, sin sentido.

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Preparándome para salir, quiza soñando que hoy sea diferente, quizá esperando que hoy sea diferente.
Y me peino cien veces, y me visto con aquel traje de princesa rasgado, me pinto los ojos, ésos que lloran, quieren ser vistos esta noche.
Entre las luces vibrantes, que parpadean histéricas, se pierde mi mirada; se ahogan mis gritos en el estridente sonido de esa música tan vacía... Y nadie está aquí, y tú no estás aquí.
Todos saltas, todos bailan, todos gritan sus poemas olvidados, sus nombres, sus formas...Todos oyen y se puede escuchar un melancólico susurro, que muere en un suspiro de mis labios.
[..]
El fuego consume mi palacio de cristal.
[..]
El fuego me destierra de este cuento sin final.
[..] ...olvidar que hubo un ayer; romper mi jaula de barrotes de esperanza.
Sola en la vieja pista de baile, rodeada de caras conocidas, sola, en silencio, se suicidan lágrimas de mentiras, a escondidas.
El tiempo besará mi rostro, lamerá las heridas,

Y [...] ...

"I'm sorry guy, there is not time for us..."