miércoles, 19 de agosto de 2009

Kono urami jigoku e nagashimasu...

Esperó mucho aquel día.
El reloj parpadeante de una farmacia saturada corroboraba la proeza de su paciencia: Once años, cuatro meses, ocho días, trece horas y veintisiete grados; esperó (eso sabía hacerlo) hasta que el cartel volvió a mostrar los minutos: trece horas y cuarenta y dos minutos.

Y era ese mismo local, la farmacia situada en el número cuarenta y tres, el lugar de nacimiento y desahogo de su rencor.
Mientras se iba acercando se cerró en torno al cuello la bata gris que había elegido para la situación. Sabía que aquel color resaltaría su ensayada palidez.
Aferró con fuerza el bote de píldoras con el símbolo de la farmacia impreso y, viendo su reflejo en las puertas de cristal al abrirse, se hizo hueco entre la multitud de compradores compulsivos de condones, ibuprofenos, prozac, viagras y demás maravillas del mundo moderno.

No se sentía del todo segura a pesar de haber preparado durante meses su gran obra, no obstante sentía el pecho burbujear, y aquello le inspiraba fuerzas.
Inspiró, expiró.
Sintió el líquido cálido subir; la tos anegar el pecho.
La sangre brotó con una facilidad sorprendente.
Entre combulsión y combulsión se dibujaba una sonrisa en su rostro ojeroso al observar la repulsión y el miedo en la mirada de los espectadores, atónitos.

No la reconocieron, ni su ex-jefe, ni sus ex-compañeros; sus ex-torturadores.
Nadie supo que aquella enfermedad en realidad era su propia creación, la maduración de su venganza.
Aquel era el precio por la victoria.
Como Sansón murió consumando su venganza, como murieron los filisteos.
Yahweh fue el nombre que le dio a su enfermedad, aunque los médicos se obstinaron en llamarla de otra forma, siempre con las palabras "poco tiempo" y "mortal" a modo de anexo.

1 comentario:

k@T dijo...

Guri se sentó en la parada de autobus. No había nadie despierto a esas horas...incluso los insomnes había caido rendidos abrazados a un libro.

Abrió su libreta con las puntas desgastadas...llena de recortes y dibujos con toques barrocos y del rococó. Y allí descargó toda su frustración y su rabia, propias de una juventud aderezada con absenta y besos esquivos.

.~.Porque sueño no lo estoy. Por que sueño yo no estoy loco.~.

Reglamento de vuelo

Regla número I
"Queda prohibido tropezar más de tres veces con la misma piedra"

Regla número II
"No vale contener la respiración más de treinta segundos mientras se piensa en la misma persona"

Regla número III
"Prohibido leer los posos del café antes de las 18:00"

Regla número IV

"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

Regla número V
"Todos los meses son buenos si estamos juntos
... incluído Octubre"


Regla número VI
"Sólo está permitido echar de menos una vez por canción"


Norma número VII
"Debes y puedes hacer todo lo que quieras, y cumplir sólo las normas que quieras"


Regla número VIII
"Cuando una chica dice "me da igual", significa que le importa... y mucho"

Regla número IX

"El orden de las reglas no altera el resultado"


Regla número X
"Hacer justicia significa pasarse al lado del mal, ése que siempre sabe a gominola"


Regla número XI
"Puedes saber cómo es una persona dependiendo del sabor de radical que beba"

Regla número XII
"Si una tostada te dice que sonrías, sonríe"


Regla número XIII
"Las tardes de café con baileys deben celebrarse únicamente cuando aún es de día"

Regla número XIV
"Una chica, a menudo se enfadará por lo que no hiciste o dijiste, no por algo que hayas hecho"

Regla número XV
"Los sueños, sueños son"

Regla número XVI

"Si quieres ganarte a un chico, gánate primero a todas las amigas de su novia [y a su novia después]"

Regla número XVII
"La pulpa del zumo de naranja, limón o pomelo ha de ser tratada como un igual, y respetada a pesar de su textura"

Regla número XVIII
"En cuanto dejas de contar salen los cálculos"

Regla número XIX
"Lo que en Octubre empieza, en Octubre debe terminar"

Regla número XX
"Dame un nombre, dame una sonrisa perenne.
Pero que te salga del pecho, de donde nacen los deseos."

Regla XXI
"Cumple todas tus promesas"

Regla XXII
"Siempre que nos separemos, será para reencontrarnos después"


Regla número XXIII

"Por que no (te diré que) amo, porque me asusta amar(te)"

Regla número XXIV
"Que veas a alguien sonreír no quiere decir, ni de
lejos, que realmente lo esté haciendo"

Regla número XXV
"La vida la conforman las pequeñas decisiones,no pienses a lo grande"

Regla número XXVI
"Cuanto más duro es el esfuerzo mayor es la gloria"

Regla número XXVII
"Nunca des una opinión negativa a una mujer sobre algo sobre lo que no te ha consultado. Y, aunque lo haya hecho, probablemente no quiera escuchar esa opinión; lo más seguro es que solo quiera algo bonito"

Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"