sábado, 8 de mayo de 2010

Speaking alone


Vuelvo a decirle "te quiero" al "pi pi pi" del teléfono.
Sonrío.
El teléfono tiene que estar contentísimo de que le quiera tanto.
Me pregunto cuantas veces hacen falta para que lo puntual sea costumbre.
¿Si se hacen puntuales las costumbres mirándolas con esa luz mágica, dependerá de la luz el sentido inverso?
Es probable, siempre es de noche cuando me siento sola, estando sola siempre.

Y yo sólo quería vivir en Invernalia,
conquistar el mundo entero.
Y yo sólo quería ser más oriental que occidental, respirar ese color de hace miles de años...
Acordarme de sentir siempre.

Que querido debe sentirse tu teléfono.


Existen dos gamas de colores en cada sitio que pises:
los azules, blancos y grises.
los dorados, naranjas, rojos.
Y todo lo demás son imágenes comunes que no sabemos interpretar.

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