lunes, 15 de agosto de 2011

El guardián entre el centeno



Había algo de guerrero en él. De luchador.
Quizás era porque miraba a la vida como si fuese siempre la última vez; o quizás era aquel destino que pendía, oscuro, sobre su cabeza. De cualquier modo, había algo de guerrero, de los guerreros legendarios, en él. Todos podían verlo, algunos con admiración, otros con temor de ser arrastrados por aquel fatal sino.
Por las noches, el guerrero, miraba al cielo, como lo hubiese hecho un pastor, pero de un modo completamente distinto. Alzaba la vista a las nubes, en vez de a las estrellas, y evocaba el futuro en lugar del pasado.
Porque el guerrero no era un viajero. Y el final del camino se escribiría con mano temblorosa cada vez que se desenfundase el arma.
Y el guerrero, cuando soñaba, no lo hacía con otra cosa que no fuese una coraza, llena de cortes y hendiduras, tirada a un lado del camino, porque la vida y la muerte llegaban a ser una misma cosa: la libertad.
Había algo de guerrero en él. Pero no era uno de esos guerreros de acero y escudo. Eran sus ojos los que hacían de él El Guerrero; sus ojos, como una coraza que no caería al suelo hasta cumplir con su misión, para después vivir o morir, que no eran cosas tan distintas al fin y al cabo.

1 comentario:

Anairo Draculesti dijo...

El Guardián entre el Centeno está en mi lista de libros por leer.

Besos de neón

.~.Porque sueño no lo estoy. Por que sueño yo no estoy loco.~.

Reglamento de vuelo

Regla número I
"Queda prohibido tropezar más de tres veces con la misma piedra"

Regla número II
"No vale contener la respiración más de treinta segundos mientras se piensa en la misma persona"

Regla número III
"Prohibido leer los posos del café antes de las 18:00"

Regla número IV

"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

Regla número V
"Todos los meses son buenos si estamos juntos
... incluído Octubre"


Regla número VI
"Sólo está permitido echar de menos una vez por canción"


Norma número VII
"Debes y puedes hacer todo lo que quieras, y cumplir sólo las normas que quieras"


Regla número VIII
"Cuando una chica dice "me da igual", significa que le importa... y mucho"

Regla número IX

"El orden de las reglas no altera el resultado"


Regla número X
"Hacer justicia significa pasarse al lado del mal, ése que siempre sabe a gominola"


Regla número XI
"Puedes saber cómo es una persona dependiendo del sabor de radical que beba"

Regla número XII
"Si una tostada te dice que sonrías, sonríe"


Regla número XIII
"Las tardes de café con baileys deben celebrarse únicamente cuando aún es de día"

Regla número XIV
"Una chica, a menudo se enfadará por lo que no hiciste o dijiste, no por algo que hayas hecho"

Regla número XV
"Los sueños, sueños son"

Regla número XVI

"Si quieres ganarte a un chico, gánate primero a todas las amigas de su novia [y a su novia después]"

Regla número XVII
"La pulpa del zumo de naranja, limón o pomelo ha de ser tratada como un igual, y respetada a pesar de su textura"

Regla número XVIII
"En cuanto dejas de contar salen los cálculos"

Regla número XIX
"Lo que en Octubre empieza, en Octubre debe terminar"

Regla número XX
"Dame un nombre, dame una sonrisa perenne.
Pero que te salga del pecho, de donde nacen los deseos."

Regla XXI
"Cumple todas tus promesas"

Regla XXII
"Siempre que nos separemos, será para reencontrarnos después"


Regla número XXIII

"Por que no (te diré que) amo, porque me asusta amar(te)"

Regla número XXIV
"Que veas a alguien sonreír no quiere decir, ni de
lejos, que realmente lo esté haciendo"

Regla número XXV
"La vida la conforman las pequeñas decisiones,no pienses a lo grande"

Regla número XXVI
"Cuanto más duro es el esfuerzo mayor es la gloria"

Regla número XXVII
"Nunca des una opinión negativa a una mujer sobre algo sobre lo que no te ha consultado. Y, aunque lo haya hecho, probablemente no quiera escuchar esa opinión; lo más seguro es que solo quiera algo bonito"

Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"