miércoles, 17 de septiembre de 2008

De amor y odio



Me odio tanto como me quiero.
Lo cual no sé si es mucho o poco, de echo ni siquiera sé si es posible mi afirmación. Como se quiere a un hijo. De esa forma impuesta y obligada, pero sin presiones, porque nadie nunca menciona el tema. De esa forma que asumes, para poder convivir con lo que nació de tus entrañas, sangre de tu sangre.
Eso soy yo, sangre de mi sangre. Y grupos incompatibles al mismo tiempo. Alérgica a mí; compartiendo piso con un intruso. De esos con los que no quieres estar, pero tampoco desear que se vayan. Por cuestiones económicas, por moral, por lo que sea. No puedo vivir sinmigo misma. Pero sí puedo odiarme. Eso sí. 
Pero de este odio diferente. De éste que patalea y grita. Como cuando me ordeno morirme, o me ordeno sonreír. Sabiendo siempre que ni una cosa ni la otra, por si acaso. 
Y es que me llevo mal conmigo misma. Y con mi reflejo. Y con mi voz. Me llevo mal hasta con la parte del cerebro que piensa y rumia lo mucho que me odio. Casi tanto como me quiero. Tal vez ese sea el motivo de todo. O quizá el quererme hace que me odie por no poder verme los errores colgando de la espalda. Quizá me odio porque me quiero. Y siento celos. O me quiero para contrarrestar el odio.
Quizá. 
Quizá esta sólo sea una de esas publicaciones  random. Sin más.











- Cuánto cuesta el amor de una dama?
- Pueees, ahora mismito anda rondando los setecientos euros...
- ¿Y cómo así?
- ¿Le parece caro acaso?
- Hombre... no era esa la cantidad que tenía yo estimada...
- Y eso que no ha pedido usted una mujer...
- ¿Cómo que no? ¿Entonces qué se supone que es una dama?
- Verá, las mujeres parirán y criarán a sus hijos. Nuestras damas le proporcionarán calor por las noches.
- ¿Son estériles entonces?
- No, practican el contorsionismo.
- ... Creo que me llevaré un gato.
- Sabia elección. Pero tenga cuidado, estas hembras tampoco practican el contorsionismo.


Escasez cerebral.
Escoria verbal y degustación gratuita de adjetivos y epítetos.

Eso sucede, a veces, como hoy.
Críticas. Cotilleos. Esperas.

Yo, los domingos, soy más gato que persona.

1 comentario:

Yuki dijo...

quiza no sea una de esas publicaciones random.

de cualquier modo, me ha hecho sonreir

.~.Porque sueño no lo estoy. Por que sueño yo no estoy loco.~.

Reglamento de vuelo

Regla número I
"Queda prohibido tropezar más de tres veces con la misma piedra"

Regla número II
"No vale contener la respiración más de treinta segundos mientras se piensa en la misma persona"

Regla número III
"Prohibido leer los posos del café antes de las 18:00"

Regla número IV

"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

Regla número V
"Todos los meses son buenos si estamos juntos
... incluído Octubre"


Regla número VI
"Sólo está permitido echar de menos una vez por canción"


Norma número VII
"Debes y puedes hacer todo lo que quieras, y cumplir sólo las normas que quieras"


Regla número VIII
"Cuando una chica dice "me da igual", significa que le importa... y mucho"

Regla número IX

"El orden de las reglas no altera el resultado"


Regla número X
"Hacer justicia significa pasarse al lado del mal, ése que siempre sabe a gominola"


Regla número XI
"Puedes saber cómo es una persona dependiendo del sabor de radical que beba"

Regla número XII
"Si una tostada te dice que sonrías, sonríe"


Regla número XIII
"Las tardes de café con baileys deben celebrarse únicamente cuando aún es de día"

Regla número XIV
"Una chica, a menudo se enfadará por lo que no hiciste o dijiste, no por algo que hayas hecho"

Regla número XV
"Los sueños, sueños son"

Regla número XVI

"Si quieres ganarte a un chico, gánate primero a todas las amigas de su novia [y a su novia después]"

Regla número XVII
"La pulpa del zumo de naranja, limón o pomelo ha de ser tratada como un igual, y respetada a pesar de su textura"

Regla número XVIII
"En cuanto dejas de contar salen los cálculos"

Regla número XIX
"Lo que en Octubre empieza, en Octubre debe terminar"

Regla número XX
"Dame un nombre, dame una sonrisa perenne.
Pero que te salga del pecho, de donde nacen los deseos."

Regla XXI
"Cumple todas tus promesas"

Regla XXII
"Siempre que nos separemos, será para reencontrarnos después"


Regla número XXIII

"Por que no (te diré que) amo, porque me asusta amar(te)"

Regla número XXIV
"Que veas a alguien sonreír no quiere decir, ni de
lejos, que realmente lo esté haciendo"

Regla número XXV
"La vida la conforman las pequeñas decisiones,no pienses a lo grande"

Regla número XXVI
"Cuanto más duro es el esfuerzo mayor es la gloria"

Regla número XXVII
"Nunca des una opinión negativa a una mujer sobre algo sobre lo que no te ha consultado. Y, aunque lo haya hecho, probablemente no quiera escuchar esa opinión; lo más seguro es que solo quiera algo bonito"

Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"