martes, 14 de octubre de 2008

Peter Pan


Peter Pan se despierta temprano; hace frío. El gélido gris de un domingo se desborda por la ventana, mojando su almohada. Bosteza. Le duele la cabeza, quizá sea resaca o tal vez los efectos de algún golpe propinado ayer y el cual es incapaz de recordar.
Siente en sus labios aún el sabor a tabaco, putas y alcohol. Pero en su lengua no baila el rock'n roll, por eso, supongo, no puede ser feliz.
El batir de alas de una maldita paloma blanca, probablemente enviada por dios, para joder, le martillea la cabeza. Todo, desde el aroma a café que asciende de un piso que no es el suyo, hasta el tacto áspero de las sábanas le recuerda que, si saltase por la ventana ahora, no podría volar.
Le recuerda que es un héroe acabado que, esta vez sí, no regresará al país, nunca jamás. Para sucumbir al canto de las sirenas, y luchar contra piratas.Dos dólares y veinticinco centavos le recuerdan que su estómago aúlla, pero gritan aún más sus entrañas, porque Wendy no está. Y echa de menos su pelo. Echa de menos su olor, que rompía con la amarga visión del mundo al que siempre acababa regresando tras consumir sus polvos mágicos y viajar más allá de la estella que siempre brillaba.
La echa de menos.
Su voz, rompiendo la luz. Sus manos, rompiendo la rutina, para crear una nueva.
Campanilla, celosa, la escondió. Campanilla, que se llevó todo su dinero, todo su amor, toda su vida, marchó por siempre jamás al país de más allá de las estrellas.Este domingo Peter piensa que ojalá los polvos mágicos le hubiesen llevado a él también a un último viaje. Para poder tomar a Wendy de la mano, de nuevo.
Sin levantarse de la cama, mira por la ventana. Edificios altos, de metal. Es todo cuanto queda de lo que un día fue saltar muros y trepar hasta llegar a una ventana, para huir lejos con quien le libraba de todo cuanto quería olvidar. Para no recordar que no se es niño eternamente. Que se moría por dentro.
Para no recordar.Peter aprieta fuerte el puño, quiere salir por la puerta y correr, correr hasta llegar al lugar donde, a las afueras, en una casita con jardín, arrancaría a Wendy de su vida, junto a aquel que sí supo dejar de ser un niño cuando murió en él la ilusión; arrancaría a una madre de sus hijos, que sí pueden disfrutar de alguien que les quiera.

Una lágrima marca su rostro, recorriendo con malicia la forma de cada arruga.
"Pero es demasiado tarde".Y ahora maldice los domingos por la mañana, temprano, con resaca, paladeando un desayuno que no es el suyo y mirando por las noches, a través de la ventana del dormitorio de una puta cualquiera, una puta triste, de ésas que, a veces, ni siquiera cobran, sólo por sentir calor una noche, mirando ésa estrella que oculta tantas cosas que Peter ha intentado enterrar, cambiando su apellido, cambiando su imagen, cambiando su voz...Ahora, y por cuestión de imagen de la compañía Disney, Peter Pan se hace llamar Peter Jones. Y mide más de un metro cincuenta. Peter Pan ha dejado de vestir de verde y sonreír.
Porque Disney le desterró del cuento, supliendo su imagen por un nuevo Macauley Culkin.



Peter Pan se despierta.
La echa de menos.
Le gustaría saltar por la ventana... y volar.


* * *
A veces dudo que pueda hacer feliz a alguien.


- Me siento sola...
- Oiga, señora, suélteme el brazo.

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.~.Porque sueño no lo estoy. Por que sueño yo no estoy loco.~.

Reglamento de vuelo

Regla número I
"Queda prohibido tropezar más de tres veces con la misma piedra"

Regla número II
"No vale contener la respiración más de treinta segundos mientras se piensa en la misma persona"

Regla número III
"Prohibido leer los posos del café antes de las 18:00"

Regla número IV

"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

Regla número V
"Todos los meses son buenos si estamos juntos
... incluído Octubre"


Regla número VI
"Sólo está permitido echar de menos una vez por canción"


Norma número VII
"Debes y puedes hacer todo lo que quieras, y cumplir sólo las normas que quieras"


Regla número VIII
"Cuando una chica dice "me da igual", significa que le importa... y mucho"

Regla número IX

"El orden de las reglas no altera el resultado"


Regla número X
"Hacer justicia significa pasarse al lado del mal, ése que siempre sabe a gominola"


Regla número XI
"Puedes saber cómo es una persona dependiendo del sabor de radical que beba"

Regla número XII
"Si una tostada te dice que sonrías, sonríe"


Regla número XIII
"Las tardes de café con baileys deben celebrarse únicamente cuando aún es de día"

Regla número XIV
"Una chica, a menudo se enfadará por lo que no hiciste o dijiste, no por algo que hayas hecho"

Regla número XV
"Los sueños, sueños son"

Regla número XVI

"Si quieres ganarte a un chico, gánate primero a todas las amigas de su novia [y a su novia después]"

Regla número XVII
"La pulpa del zumo de naranja, limón o pomelo ha de ser tratada como un igual, y respetada a pesar de su textura"

Regla número XVIII
"En cuanto dejas de contar salen los cálculos"

Regla número XIX
"Lo que en Octubre empieza, en Octubre debe terminar"

Regla número XX
"Dame un nombre, dame una sonrisa perenne.
Pero que te salga del pecho, de donde nacen los deseos."

Regla XXI
"Cumple todas tus promesas"

Regla XXII
"Siempre que nos separemos, será para reencontrarnos después"


Regla número XXIII

"Por que no (te diré que) amo, porque me asusta amar(te)"

Regla número XXIV
"Que veas a alguien sonreír no quiere decir, ni de
lejos, que realmente lo esté haciendo"

Regla número XXV
"La vida la conforman las pequeñas decisiones,no pienses a lo grande"

Regla número XXVI
"Cuanto más duro es el esfuerzo mayor es la gloria"

Regla número XXVII
"Nunca des una opinión negativa a una mujer sobre algo sobre lo que no te ha consultado. Y, aunque lo haya hecho, probablemente no quiera escuchar esa opinión; lo más seguro es que solo quiera algo bonito"

Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"