jueves, 12 de junio de 2008

Watching TV

Una mujer de mediana edad, con el albornoz puesto, mira la tele distraída, mientras un gato gordo se pasea de un lado a otro de la minúscula sala, como intentando expandir esas cuatro paredes a base de recorrerlas una y otra y otra vez.
La mujer suspira escuchando la insípida conversación de enamorados de una de esas telenovelas sudamericanas con la que rellenan las tardes vacías, tratando de encoger -quizá una última vez- el saturado -de grasa, no de amor- corazón de las cincuentonas que se dejan caer buscando sus treinta minutos de un amor imposible, de personajes imposibles de nombres imposibles y acciones poco probables.
Su atuendo, de un color rosa pálido, algo más blancuzco de lo que su nombre de por sí ya indicaba, a causa de la lejía y demás inclemencias a las que una mujer que pasa sus tardes observando el amor plástico de muñecos, suele exponer al algodón, le otorga cierto aire majestuoso, melancólico y excéntrico al mismo tiempo; como la elegancia que posee una reina loca, tras perder su palacio y su trono, reteniendo su pose de reina, entre miles de harapos.
Comprende, sin saberlo, que hace mucho que perdió la oportunidad de hacer suya una de esas historias de decorados falsos y actores -no fabulosos, pero sí lo suficientemente buenos como para engañar a un corazón anhelante-. Comprende, por eso algunas noches llora, sin saber muy bien el porqué. Lo sabe, aunque no lo piense. De hecho no lo piensa porque lo sabe.
O algo así, tampoco importa demasiado, porque eso no es un punto de relevancia en esta descripción.
Entonces el gato se estira. Bosteza, rueda sobre el suelo y sigue en su intento de forzar las leyes del espacio, a pesar de no saber muy bien la finalidad de ello.
La mujer suspira, escucha, suspira de nuevo y deja de escuchar, para sumirse en un mundo que no conoce -o reconoce-, donde ella es la protagonista de una historia de esas, aunque su imaginación la deja a la puerta de la publicidad, y entonces se acaba el capitulo.
Pulsa el botón de apagado del mando a distancia, pero las pilas, en un ataque de personalidad, deciden no funcionar, así que, cuando ella levanta sus setenta y tres kilos de humanidad y camina pesadamente hasta la cocina, las voces de varios periodistas hablando de-no-sé-qué-cosas que nada tienen que ver con las telenovelas, la acompaña en un dulce ronroneo.
Y cualquier atisbo de pensamiento filosófico o reflexión sobre la vida y el desperdicio y fiasco que ésta ha supuesto para nuestra protagonista, muere instantáneamente ahogado por el aroma del detergente, la goma y unos bombones de mala calidad que arrastran cualquier pena, como si de un potente desatascador de las tuberías del corazón se tratase.

Esa es una descripción de mí misma...



Y yo soy el gato.

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.~.Porque sueño no lo estoy. Por que sueño yo no estoy loco.~.

Reglamento de vuelo

Regla número I
"Queda prohibido tropezar más de tres veces con la misma piedra"

Regla número II
"No vale contener la respiración más de treinta segundos mientras se piensa en la misma persona"

Regla número III
"Prohibido leer los posos del café antes de las 18:00"

Regla número IV

"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

Regla número V
"Todos los meses son buenos si estamos juntos
... incluído Octubre"


Regla número VI
"Sólo está permitido echar de menos una vez por canción"


Norma número VII
"Debes y puedes hacer todo lo que quieras, y cumplir sólo las normas que quieras"


Regla número VIII
"Cuando una chica dice "me da igual", significa que le importa... y mucho"

Regla número IX

"El orden de las reglas no altera el resultado"


Regla número X
"Hacer justicia significa pasarse al lado del mal, ése que siempre sabe a gominola"


Regla número XI
"Puedes saber cómo es una persona dependiendo del sabor de radical que beba"

Regla número XII
"Si una tostada te dice que sonrías, sonríe"


Regla número XIII
"Las tardes de café con baileys deben celebrarse únicamente cuando aún es de día"

Regla número XIV
"Una chica, a menudo se enfadará por lo que no hiciste o dijiste, no por algo que hayas hecho"

Regla número XV
"Los sueños, sueños son"

Regla número XVI

"Si quieres ganarte a un chico, gánate primero a todas las amigas de su novia [y a su novia después]"

Regla número XVII
"La pulpa del zumo de naranja, limón o pomelo ha de ser tratada como un igual, y respetada a pesar de su textura"

Regla número XVIII
"En cuanto dejas de contar salen los cálculos"

Regla número XIX
"Lo que en Octubre empieza, en Octubre debe terminar"

Regla número XX
"Dame un nombre, dame una sonrisa perenne.
Pero que te salga del pecho, de donde nacen los deseos."

Regla XXI
"Cumple todas tus promesas"

Regla XXII
"Siempre que nos separemos, será para reencontrarnos después"


Regla número XXIII

"Por que no (te diré que) amo, porque me asusta amar(te)"

Regla número XXIV
"Que veas a alguien sonreír no quiere decir, ni de
lejos, que realmente lo esté haciendo"

Regla número XXV
"La vida la conforman las pequeñas decisiones,no pienses a lo grande"

Regla número XXVI
"Cuanto más duro es el esfuerzo mayor es la gloria"

Regla número XXVII
"Nunca des una opinión negativa a una mujer sobre algo sobre lo que no te ha consultado. Y, aunque lo haya hecho, probablemente no quiera escuchar esa opinión; lo más seguro es que solo quiera algo bonito"

Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"