sábado, 22 de junio de 2013

calle abajo

Arrastraba los pies calle abajo, con el sol de finales de junio sobre la piel. Un sábado por la tarde perezoso, estaba dejando derramar de su cabeza las ideas, que formaban charcos evaporándose ante el calor. Se podía dejar la mente en blanco, y hacer que dejase de doler todo. Solo con no pensar en ello, no alimentarlo. Simplemente viviendo y pensando cada segundo, dejándolo(s) marchar. Soltando manos, batiendo alas.
La ropa hondeaba a su alrededor, como si fuese parte de su cuerpo, queriendo derramarse también. Podría haberse tendido sobre un suelo de arena y cerrar los ojos; con la mente en blanco. Sabía que venía del cielo, pero ya no lo echaba de menos: no necesitas tu hogar para ser parte de él, llevamos encima lo que nos dio cada una de las personas que quisimos. Es importante no olvidarlo; igual de importante que dejar ir a las personas, que dejarte ir a ti mismo.
Por cada persona que la miraba ella recordaba a los que la habían visto. Conceptos diferentes.
Muchos ojos dirigidos, pocas mentes enfocadas. Pero sonrisas por igual.
No quería ser más que aquella que resplandecía, que sonreía, que tenía un calor propio, para los demás, para ella. Aquella que podía dormir sola o acompañada, que tenía una voz inquebrantable y un corazón en llamas. Quería serlo porque lo fue, acompañada. Ahora quería serlo sola. Podía. Es cuestión simplemente de arder, de reír. De aceptarse lo suficiente como para no necesitar a nadie. Y entonces poder querer de verdad, con un corazón limpio que no tenga uñas y heridas.


***


Este año el verano ha entrado como otro de hace cinco, seis. La diferencia es que las personas de entonces hacen su vida en otras ciudades.
A veces pensamos que necesitamos la tierra de entonces, las manos y los ojos de entonces para ser como fuimos.
No es así. Somos nuestro propio mundo. Si pudimos ser estrellas parpadeantes, es porque estamos hechos de ellas. Si pudimos ser ángeles, es porque tenemos alas. Aunque con el paso del tiempo y las personas perdidas pensemos que nosotros también nos perdimos, que a nosotros también se nos pasó el tiempo.

Hoy sé que no; sé quién soy, no ahora, sino siempre. Esas noches cortas de cantar en la calle, de llorar de madrugada, y un abrazo que no juzgue. No hace falta estar bien o mal, solo estar, siempre, al pie del cañón. Juntos, acompañados, da igual. Nunca estamos solos. Incluso los que huyen; nunca están solos.

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.~.Porque sueño no lo estoy. Por que sueño yo no estoy loco.~.

Reglamento de vuelo

Regla número I
"Queda prohibido tropezar más de tres veces con la misma piedra"

Regla número II
"No vale contener la respiración más de treinta segundos mientras se piensa en la misma persona"

Regla número III
"Prohibido leer los posos del café antes de las 18:00"

Regla número IV

"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

Regla número V
"Todos los meses son buenos si estamos juntos
... incluído Octubre"


Regla número VI
"Sólo está permitido echar de menos una vez por canción"


Norma número VII
"Debes y puedes hacer todo lo que quieras, y cumplir sólo las normas que quieras"


Regla número VIII
"Cuando una chica dice "me da igual", significa que le importa... y mucho"

Regla número IX

"El orden de las reglas no altera el resultado"


Regla número X
"Hacer justicia significa pasarse al lado del mal, ése que siempre sabe a gominola"


Regla número XI
"Puedes saber cómo es una persona dependiendo del sabor de radical que beba"

Regla número XII
"Si una tostada te dice que sonrías, sonríe"


Regla número XIII
"Las tardes de café con baileys deben celebrarse únicamente cuando aún es de día"

Regla número XIV
"Una chica, a menudo se enfadará por lo que no hiciste o dijiste, no por algo que hayas hecho"

Regla número XV
"Los sueños, sueños son"

Regla número XVI

"Si quieres ganarte a un chico, gánate primero a todas las amigas de su novia [y a su novia después]"

Regla número XVII
"La pulpa del zumo de naranja, limón o pomelo ha de ser tratada como un igual, y respetada a pesar de su textura"

Regla número XVIII
"En cuanto dejas de contar salen los cálculos"

Regla número XIX
"Lo que en Octubre empieza, en Octubre debe terminar"

Regla número XX
"Dame un nombre, dame una sonrisa perenne.
Pero que te salga del pecho, de donde nacen los deseos."

Regla XXI
"Cumple todas tus promesas"

Regla XXII
"Siempre que nos separemos, será para reencontrarnos después"


Regla número XXIII

"Por que no (te diré que) amo, porque me asusta amar(te)"

Regla número XXIV
"Que veas a alguien sonreír no quiere decir, ni de
lejos, que realmente lo esté haciendo"

Regla número XXV
"La vida la conforman las pequeñas decisiones,no pienses a lo grande"

Regla número XXVI
"Cuanto más duro es el esfuerzo mayor es la gloria"

Regla número XXVII
"Nunca des una opinión negativa a una mujer sobre algo sobre lo que no te ha consultado. Y, aunque lo haya hecho, probablemente no quiera escuchar esa opinión; lo más seguro es que solo quiera algo bonito"

Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"