jueves, 6 de junio de 2013

improvisando

Esa puta sensación de que no puedes seguir adelante.
De que no puedes con tu cuerpo,
contigo misma.
De que no quieres, que da mucho más miedo.
Que quizás estés ciego y rompas a tu paso.
Y no querer seguir perteneciendo.

Esa puta sensación de no poder reponerte
de cada puta palabra que te fue dicha.
De acordarse de todo. De que duela el puto pecho,
pero físicamente, en el centro.
El asma de los que yerran.

No saber con qué cara afrontar el día siguiente.
Necesitar desesperadamente un consuelo,
un abrazo, una confirmación.
No querer afrontar ningún día siguiente.

No sé sobrevivir a las palabras.
No sé sobrevivir a las decepciones.
No sé sobrevivir odiándome así.

Esa sensación de estar encerrada en la espiral.
De no querer vivir después de haber herido a tanta gente.
De no querer vivir con estas uñas, con estos ojos, con esta voz.
Porque no puedo huir de mí misma.
No puedo encerrar al monstruo, porque soy yo.

Y siempre estoy yo, frente al espejo,
buscando el punto débil
en el que clavar el cristal.
No quiero vivir en un mundo en el que exista yo,
así.
No quiero tener esto dentro toda mi vida.

Solo desaparecer,
callar,
cerrar los ojos,
apagar todas las luces y desnudarse.
Y entonces pensar que ya no existes,
que nunca lo has hecho.
Que la gente vive y sufre sin ti.
No sé vivir con la culpa,
porque no necesito más armas de las que ya tengo.

No sé vivir.



Y debería ser lo suficientemente buena, mejor, como para hacer algo con este sentimiento
pero no lo soy.
Solo estoy rota y aúllo.
No puedo hacer más que sentirlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Otros hubieran dicho que eso que has descrito es, precisamente, lo que nos hace humanos. Quiero pensar que todo el mundo se ha sentido así alguna vez, por lo que, o todos somos monstruos, o humanos con un monstruo dentro, o, simplemente humanos (dentro de nuestra imperfección).

.~.Porque sueño no lo estoy. Por que sueño yo no estoy loco.~.

Reglamento de vuelo

Regla número I
"Queda prohibido tropezar más de tres veces con la misma piedra"

Regla número II
"No vale contener la respiración más de treinta segundos mientras se piensa en la misma persona"

Regla número III
"Prohibido leer los posos del café antes de las 18:00"

Regla número IV

"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

Regla número V
"Todos los meses son buenos si estamos juntos
... incluído Octubre"


Regla número VI
"Sólo está permitido echar de menos una vez por canción"


Norma número VII
"Debes y puedes hacer todo lo que quieras, y cumplir sólo las normas que quieras"


Regla número VIII
"Cuando una chica dice "me da igual", significa que le importa... y mucho"

Regla número IX

"El orden de las reglas no altera el resultado"


Regla número X
"Hacer justicia significa pasarse al lado del mal, ése que siempre sabe a gominola"


Regla número XI
"Puedes saber cómo es una persona dependiendo del sabor de radical que beba"

Regla número XII
"Si una tostada te dice que sonrías, sonríe"


Regla número XIII
"Las tardes de café con baileys deben celebrarse únicamente cuando aún es de día"

Regla número XIV
"Una chica, a menudo se enfadará por lo que no hiciste o dijiste, no por algo que hayas hecho"

Regla número XV
"Los sueños, sueños son"

Regla número XVI

"Si quieres ganarte a un chico, gánate primero a todas las amigas de su novia [y a su novia después]"

Regla número XVII
"La pulpa del zumo de naranja, limón o pomelo ha de ser tratada como un igual, y respetada a pesar de su textura"

Regla número XVIII
"En cuanto dejas de contar salen los cálculos"

Regla número XIX
"Lo que en Octubre empieza, en Octubre debe terminar"

Regla número XX
"Dame un nombre, dame una sonrisa perenne.
Pero que te salga del pecho, de donde nacen los deseos."

Regla XXI
"Cumple todas tus promesas"

Regla XXII
"Siempre que nos separemos, será para reencontrarnos después"


Regla número XXIII

"Por que no (te diré que) amo, porque me asusta amar(te)"

Regla número XXIV
"Que veas a alguien sonreír no quiere decir, ni de
lejos, que realmente lo esté haciendo"

Regla número XXV
"La vida la conforman las pequeñas decisiones,no pienses a lo grande"

Regla número XXVI
"Cuanto más duro es el esfuerzo mayor es la gloria"

Regla número XXVII
"Nunca des una opinión negativa a una mujer sobre algo sobre lo que no te ha consultado. Y, aunque lo haya hecho, probablemente no quiera escuchar esa opinión; lo más seguro es que solo quiera algo bonito"

Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"