martes, 25 de junio de 2013

"Encuentra lo que amas y deja que te mate"

En una habitación inundada por el humo del tabaco B. entrecierra los ojos. Lleva lentillas aunque no haya nadie a quien enseñar la elocuencia que adquiere su mirada desnuda, simplemente porque la montura de sus gafas le hace sentir que el mundo es más estrecho.
Las paredes de la sala, pintadas de un azul muy poco discreto, se impregnan del olor de la tela sucia del sofá, de los cigarrillos pasados y del ron derramado sobre las baldosas. Es una psicofonía olfativa, seguro que tiene un nombre concreto, pero no nos importa. Los fantasmas de estos días quedarán impregnados en las paredes, para que, en el futuro, aquel que entre, huela cada momento de encierro y pensamiento que se impregnó a esa pintura azul tan poco discreta.

B. piensa en lo que ama, y cómo lo que le está matando no tiene nada que ver con lo que ama. Se mata a sí mismo, que está muy lejos de ser ella, que es lo que debería matarle.
No piensa en su voz o en su pelo recogido. La parte de ella que le debería matar son sus ojos, y sus gemidos; la piel de sus muslos y su aliento sobre el cuello. Su risa, cambiaría todo eso por su risa, que mata tanto más en cuanto que él no tiene esa fuerza para sacar del nudo de la garganta tanta luz.


Las paredes, años después, siguen contando la historia del tabaco, el alcohol y los desperdicios humanos de B.. No sabemos si murió o no, si nos ciñésemos a lo que narra ese azul tan poco discreto, ya estaba muerto mucho antes del tabaco, el alcohol y el sudor, el semen y la saliva. Quizás ella le devolvió la vida solo para matarlo después. Quizás le dejó vivir. O quizás siguió matando lo que quedaba de su cuerpo él solo, torturándose con el recuerdo de aquella que amaba y que no estuvo lo suficiente como para dejar su aroma entre estos muros que tan vagamente esclarecen el fin de B.




Ella, por su parte, en ropa interior, en el sofá, en una sala de cortinas verdes, muy discretas, pensaba que B. tenía la fuerza suficiente para matarla -y amarla-, y era feliz.

No sabemos qué pasó, porque sus cortinas eran muy discretas y no han querido hablar.





...Porque de todas las cosas que te matarán, lenta o rápidamente, es mucho mejor ser asesinado por un amante.

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.~.Porque sueño no lo estoy. Por que sueño yo no estoy loco.~.

Reglamento de vuelo

Regla número I
"Queda prohibido tropezar más de tres veces con la misma piedra"

Regla número II
"No vale contener la respiración más de treinta segundos mientras se piensa en la misma persona"

Regla número III
"Prohibido leer los posos del café antes de las 18:00"

Regla número IV

"Todos los centímetros de tu piel son trampa"

Regla número V
"Todos los meses son buenos si estamos juntos
... incluído Octubre"


Regla número VI
"Sólo está permitido echar de menos una vez por canción"


Norma número VII
"Debes y puedes hacer todo lo que quieras, y cumplir sólo las normas que quieras"


Regla número VIII
"Cuando una chica dice "me da igual", significa que le importa... y mucho"

Regla número IX

"El orden de las reglas no altera el resultado"


Regla número X
"Hacer justicia significa pasarse al lado del mal, ése que siempre sabe a gominola"


Regla número XI
"Puedes saber cómo es una persona dependiendo del sabor de radical que beba"

Regla número XII
"Si una tostada te dice que sonrías, sonríe"


Regla número XIII
"Las tardes de café con baileys deben celebrarse únicamente cuando aún es de día"

Regla número XIV
"Una chica, a menudo se enfadará por lo que no hiciste o dijiste, no por algo que hayas hecho"

Regla número XV
"Los sueños, sueños son"

Regla número XVI

"Si quieres ganarte a un chico, gánate primero a todas las amigas de su novia [y a su novia después]"

Regla número XVII
"La pulpa del zumo de naranja, limón o pomelo ha de ser tratada como un igual, y respetada a pesar de su textura"

Regla número XVIII
"En cuanto dejas de contar salen los cálculos"

Regla número XIX
"Lo que en Octubre empieza, en Octubre debe terminar"

Regla número XX
"Dame un nombre, dame una sonrisa perenne.
Pero que te salga del pecho, de donde nacen los deseos."

Regla XXI
"Cumple todas tus promesas"

Regla XXII
"Siempre que nos separemos, será para reencontrarnos después"


Regla número XXIII

"Por que no (te diré que) amo, porque me asusta amar(te)"

Regla número XXIV
"Que veas a alguien sonreír no quiere decir, ni de
lejos, que realmente lo esté haciendo"

Regla número XXV
"La vida la conforman las pequeñas decisiones,no pienses a lo grande"

Regla número XXVI
"Cuanto más duro es el esfuerzo mayor es la gloria"

Regla número XXVII
"Nunca des una opinión negativa a una mujer sobre algo sobre lo que no te ha consultado. Y, aunque lo haya hecho, probablemente no quiera escuchar esa opinión; lo más seguro es que solo quiera algo bonito"

Regla número LVIII
"Nunca le demuestres a esa persona lo realmente importante que es para ti, no vaya a ser que se asuste"